Tegucigalpa – Los municipios de Catacamas y Juticalpa se han convertido en el epicentro de la violencia en el departamento de Olancho, concentrando el 52% de las muertes violentas registradas en la región. Datos que abarcan desde el año 2020 hasta septiembre de 2025 pintan un panorama desolador para estas dos localidades.
Catacamas lidera las estadísticas con un estimado de 480 muertes violentas en el período analizado. De estas víctimas, 423 eran hombres y 57 eran mujeres.
El año más letal para este municipio fue 2022, cuando se reportaron 102 casos. La violencia no ha disminuido, ya que solo en los primeros nueve meses de 2025 se contabilizaron cerca de medio centenar de víctimas.
Por su parte, Juticalpa, la cabecera departamental, no se queda atrás. En el mismo lapso, registró la muerte violenta de 410 personas, de las cuales 41 eran mujeres y 409 hombres.
Los años con el mayor número de víctimas fueron 2021, con 86 muertes, y 2022, con 82. La tendencia en 2025 es igualmente preocupante, con 49 muertes violentas reportadas hasta septiembre, incluyendo seis mujeres.
Estos datos específicos dan sustento a la reciente solicitud de los alcaldes olanchanos para que se revise la efectividad del estado de excepción, argumentando que la medida no ha logrado contener la ola de criminalidad que afecta de manera desproporcionada a estos dos importantes municipios.


