Tegucigalpa, Honduras. – La reforma energética no debe convertirse en una disputa partidaria, sino en una discusión técnica sobre el futuro económico del país, planteó este jueves la directora ejecutiva de la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa (CCIT), Paola Díaz.
La dirigente empresarial reiteró su llamado a que el debate en el Congreso Nacional se concentre en las soluciones que Honduras necesita para corregir los problemas estructurales del sistema eléctrico, especialmente las pérdidas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), que rondan el 38 %.
Díaz señaló que los efectos de la reforma alcanzarán a todos los hondureños, sin importar su afiliación política, por lo que pidió a las bancadas priorizar reuniones internas y acuerdos responsables alrededor de una legislación con impacto nacional.
“Debemos asegurarnos de que los cambios se den para lograr el desarrollo que Honduras necesita. Honduras por encima de cualquier interés particular o de grupo”, expresó.
A criterio de la ejecutiva, el país necesita cambios profundos en el sector energético porque las medidas aplicadas hasta ahora no han dado los resultados esperados. La falta de soluciones, advirtió, limita la capacidad de Honduras para atraer inversión, conservar capital privado y generar nuevos empleos.
La representante de la CCIT insistió en que Honduras debe competir con el resto de Centroamérica en condiciones más favorables, pero para ello necesita ofrecer seguridad energética a las empresas que buscan instalarse o expandir operaciones.
“¿Cómo vamos a poder aspirar a traer inversión a nuestro país si no tenemos cómo ofrecer fluido eléctrico para que las empresas realicen sus operaciones comerciales?”, cuestionó Díaz.
La dirigente empresarial remarcó que la reforma debe analizarse desde sus implicaciones técnicas, económicas y productivas, no desde cálculos partidarios. Para la CCIT, el rumbo del sector eléctrico está directamente vinculado con la competitividad, el empleo y el desarrollo económico del país.












