Tegucigalpa, Honduras. – La Cámara Hondureña de Industria de la Construcción (CHICO) llamó a ordenar y planificar el crecimiento urbano del país ante los riesgos asociados al cambio climático, la prolongada sequía y la posibilidad de lluvias intensas durante la temporada lluviosa.
El director ejecutivo de la CHICO, Silvio Larios, advirtió que el desarrollo urbano no puede limitarse a construir más obras, sino que debe hacerse con seguridad, planificación y cumplimiento de normas técnicas.
“No solamente se trata de estar edificando o progreso, de estar edificando desarrollo en nuestro país, tenemos que hacerlo de manera ordenada, de manera segura”, señaló.
Larios indicó que, ante la llegada de septiembre y tras varios meses de sequía, no se descarta que las lluvias se presenten en períodos cortos, pero con alta intensidad, lo que podría generar emergencias en zonas vulnerables.
En ese sentido, pidió a instituciones como Copeco, el Cuerpo de Bomberos, unidades militares y policiales mantenerse atentas ante posibles situaciones de riesgo.
No obstante, advirtió que la capacidad de respuesta institucional podría no ser suficiente para atender todo el territorio nacional en caso de emergencias simultáneas.
Por ello, insistió en que la población también debe asumir responsabilidad, prepararse y saber cómo actuar ante eventos como sismos, derrumbes, colapso de viviendas o afectaciones por lluvias.
“Al final todo depende de nosotros, nuestra responsabilidad, nuestro compromiso con nuestras comunidades, con nuestras vidas”, expresó.
Larios pidió a la ciudadanía mantener la calma durante emergencias, evitar el pánico y conocer medidas básicas de autoprotección para resguardar a las familias y apoyar de forma adecuada.
El representante de la CHICO reconoció que Honduras ha crecido de forma desordenada y con escasa planificación territorial.
“Definitivamente, el país ha crecido de una manera muy desorganizada, para nada planificada”, precisó.
Aunque Honduras cuenta con un código de construcción, Larios señaló que el problema se concentra principalmente en el sector informal.
Según explicó, entre el 65 % y 70 % de las construcciones en el país corresponden a obras informales, muchas de las cuales no cumplen con los estándares establecidos.
El dirigente destacó que el sector formal de la industria procura apegarse a las normativas, pero insistió en que el reto nacional es ampliar el cumplimiento técnico y ordenar el crecimiento para reducir riesgos ante fenómenos naturales.














