Naco, Cortés. — Las imágenes de este martes en el sector de Naco, entre los departamentos de Cortés y Santa Bárbara, son un fiel reflejo de la realidad social que atraviesa Honduras. Cientos de personas, en su mayoría jóvenes, formaron extensas filas frente a la maquila Green Valley con un solo objetivo: entregar una solicitud de empleo.
La escena, que comenzó desde las primeras horas del día, pone de manifiesto la enorme demanda laboral en una zona que históricamente ha sido el motor industrial del país, pero que hoy parece no dar abasto.
La alta concurrencia no es solo una muestra de entusiasmo juvenil, sino un síntoma del duro golpe que ha recibido la economía familiar. Ante la escasa generación de nuevas plazas y los recientes recortes en empresas ya establecidas, el sector maquilador se ha convertido en la última esperanza para muchos.
Entre la multitud se encontraban ciudadanos con diversos niveles de formación, desde educación básica hasta técnica, todos unidos por la misma necesidad de salir adelante en un mercado laboral cada vez más reducido.
Para los jóvenes sampedranos y de comunidades aledañas, estas jornadas de reclutamiento son una cita semanal obligatoria en su lucha contra el desempleo. Sin embargo, la magnitud de las filas también lanza una alerta sobre la vulnerabilidad del pueblo hondureño, que queda a la deriva cuando las oportunidades escasean.
Mientras cientos esperan bajo el sol una respuesta positiva, la situación en Green Valley recuerda la urgencia de políticas que fomenten una inversión estable y generen empleos dignos para una generación que se niega a rendirse.


