Tegucigalpa, Honduras. – Con álbumes bajo el brazo y decenas de estampas repetidas en las manos, cientos de hondureños de todas las edades se reunieron este domingo en diferentes puntos de la capital para vivir una de las tradiciones más emocionantes de cada Copa del Mundo: el famoso intercambio de figuritas Panini.
Niños, jóvenes y adultos se dieron cita de manera espontánea en plazas, centros comerciales y mercados, creando un ambiente lleno de alegría, camaradería y pura pasión futbolera, mientras negociaban, intercambiaban y conversaban sobre las selecciones y figuras que participarán en la próxima Copa Mundial de la FIFA, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
Para muchos, completar el álbum se ha convertido en un ritual que une generaciones y despierta recuerdos de mundiales pasados. La actividad no solo sirve para avanzar en la colección, sino también como punto de encuentro para fortalecer lazos entre amigos, familiares y desconocidos que comparten el mismo amor por el fútbol.
A pocos días del arranque del torneo, esta tradición refleja cómo la expectativa mundialista ya se apoderó de los hondureños, quienes, aunque no participarán con su selección, viven el evento con el mismo entusiasmo y dedicación.
Con el sueño de tener el álbum completo antes del pitazo inicial, los aficionados demostraron una vez más que el Mundial no solo se juega en la cancha, sino también en las calles y plazas donde la pasión por el fútbol une a todo un país.






