Tegucigalpa – El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) desmintió categóricamente las especulaciones sobre una posible destitución de su directora, Gabriela Castellanos.
«Sólo en las mentes malvadas puede estar la destitución de Gabriela Castellanos», sentenció Nelson Licona, coordinador del Comité Ejecutivo del organismo, en respuesta a los rumores que circularon en medios de comunicación.
Tras una reunión de la asamblea del CNA, Licona afirmó que el tema de la destitución «ni siquiera se trató en agenda». Explicó que la sesión tenía como únicos objetivos informar sobre la ley del CNA y revisar un informe de ejecución, aunque este último punto no pudo abordarse por falta de tiempo. «Sólo en la cabeza de la gente con maldad y cabezas calientes estuvo ese ambiente de destitución», enfatizó, agregando que su ánimo es «construir para la nación».
La jornada también marcó un hito institucional: después de una década sin representación, el Gobierno hondureño designó a dos delegados ante la asamblea del CNA. Los nombramientos recayeron en el periodista Héctor Espinal y la abogada Reina Rivera Joya.
Carlos Hernández, director de la ASJ, recordó que el gobierno no tenía representantes en el organismo desde hace 10 años y que esta acción se enmarca dentro de la ley del CNA.
A pesar de ser presentados como representantes del Gobierno, ambos delegados se desmarcaron de inmediato de cualquier línea oficialista. Héctor Espinal declaró a Proceso Digital que tendrá «voz y voto independiente» y que su nombramiento es «ad honorem y de voluntad».
En la misma línea, la abogada Reina Rivera Joya aclaró que fue propuesta a título personal y enfatizó: «No soy un enlace del gobierno… Represento a mi conciencia y a la sociedad civil hondureña».
Finalmente, se informó que la asamblea del CNA acordó no volver a reunirse hasta después del proceso electoral.




