Tegucigalpa, Honduras.— La consejera vocal del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, informó la noche de este miércoles que existe un riesgo real de retraso en el primer envío de maletas electorales, programado originalmente para este jueves hacia los departamentos de Ocotepeque, Atlántida y Colón.
La causa principal es la tardía adjudicación del sistema GPS para el monitoreo en tiempo real de las maletas, una medida clave tras los fallos logísticos de las primarias de marzo. Según López, los dispositivos aún se encuentran en el extranjero y la empresa contratada no ha podido instalarlos a tiempo.
Ante este escenario, el CNE enfrenta dos opciones:
- Enviar las maletas sin el sistema GPS, tal como están listas, y asumir el riesgo de no poder rastrearlas en caso de pérdida o desvío.
- Retrasar el envío hasta que los dispositivos sean instalados, lo que podría posponer la salida de las primeras maletas hasta el sábado 22 de noviembre.
López aclaró que, aunque las maletas de la primera ruta ya están preparadas, no cuentan con el mecanismo de rastreo, y el pleno del CNE aún no ha alcanzado un acuerdo unánime sobre cómo proceder. Por el contrario, señaló que los consejeros están “enfrascados en acusaciones mutuas sobre responsabilidades en los retrasos”.
La consejera no confirmó oficialmente el retraso, pero admitió que “es posible” que el primer despacho se realice el sábado, siempre y cuando se logre consenso.
De lo contrario, la consejera presidenta, Ana Paola Hall, deberá ejercer su voto de calidad para resolver la disputa, tal como lo establece el reglamento interno del órgano electoral.
La incertidumbre llega en un momento crítico: a apenas ocho días de las elecciones del 30 de noviembre, cualquier demora en la logística electoral erosiona la confianza ciudadana y complica la coordinación con autoridades locales, fuerzas de seguridad y observadores internacionales.
Mientras el CNE debate, el reloj sigue corriendo —y con él, la credibilidad del proceso.












