Tegucigalpa, Honduras. – El Consejo Nacional Electoral (CNE) ha dado un paso fundamental hacia las elecciones generales del 30 de noviembre al aprobar por unanimidad el reglamento de observación electoral. La decisión, tomada en la primera sesión dirigida por la nueva consejera presidenta, Ana Paola Hall, busca despejar dudas y proyectar una imagen de unidad y firmeza institucional.
«Se demuestra que hay una voluntad colectiva como pleno», declaró Hall tras la votación. Con esta aprobación, la consejera presidenta buscó contrarrestar las narrativas que sugerían conflictos internos en el organismo. «Hemos superado los pronósticos no tan favorecedores de algunos sectores», afirmó, asegurando que el CNE está unido en su misión de garantizar elecciones observadas por misiones nacionales e internacionales.
El reglamento aprobado es la pieza clave que establece las reglas para la participación de los observadores, definiendo los mecanismos para su acreditación y las condiciones para su labor, garantizando que esta sea «igualitaria, plural y democrática», en palabras de Hall.
Además del reglamento de observación, el pleno también aprobó el protocolo contra la violencia política de género y realizó actualizaciones al cronograma electoral.
La consejera presidenta reconoció que alcanzar consensos «a veces no es fácil», pero destacó que la sesión del viernes demostró que es posible. Envió un mensaje contundente a la ciudadanía: «Habrá elecciones el 30 de noviembre. Vamos a luchar porque este proceso sea limpio, ejemplar y transparente».
Hall concluyó haciendo un llamado a cambiar el enfoque mediático de los conflictos a los avances concretos. «Somos tres personas comprometidas para llegar a la meta y les garantizo que vamos a hacer todo nuestro esfuerzo para que así sea», sentenció, mientras la sesión del pleno continuaba para abordar otros temas pendientes en la agenda.






