Tegucigalpa, Honduras.— El Consejo Nacional Electoral (CNE) confirmó este sábado que el 100% de las actas ya están en su poder y anunció que procederá con el contingente dos, que consiste en la transmisión de las boletas que no se transmitieron desde los recintos de votación el pasado 30 de noviembre, un proceso que involucra 7,776 actas que podrían definir el resultado de unas elecciones que se deciden por menos de un punto porcentual.
La consejera Cossette López detalló que de ese total de actas pendientes, 2,294 pertenecen al nivel electivo presidencial, 2,686 al de diputados y 2,686 a las corporaciones municipales.
Estas cifras representan un volumen significativo que podría alterar los márgenes actuales entre los candidatos Nasry Asfura del Partido Nacional, que va adelante con 40.19%, y Salvador Nasralla del Partido Liberal, que lo sigue con 39.49%.
López expresó su frustración por las fallas técnicas que han marcado el proceso postelectoral: «Quisiéramos que esta etapa fuera distinta, pero lastimosamente no lo es».
La consejera enfatizó que el CNE sigue trabajando «estén o no frente a una cámara o este o no una página web disponible para que puedan ver los resultados», en referencia a las intermitencias del sistema de divulgación que la Misión de la OEA documentó desde el domingo hasta el jueves.
La consejera admitió que todos los problemas técnicos evidencian la dependencia que tiene el CNE en el diseño legislativo establecido con empresas a las que se deben adjudicar los contratos tecnológicos.
Esta declaración representa un reconocimiento oficial de las limitaciones estructurales del organismo electoral, cuestionado por múltiples sectores tras el colapso de sus plataformas digitales.
El CNE anunció que de manera paralela al procesamiento del contingente dos se realizará la corrección de incidencias numéricas, un proceso que contará con auditorías y cuyos resultados se darán a conocer en las próximas horas.
Esta fase será crucial para determinar si los márgenes actuales se mantienen o si hay cambios significativos en las posiciones de los candidatos.
López cerró la comparecencia con un mensaje combativo contra quienes considera adversarios del proceso: «Quienes intentan deslegitimar el proceso electoral no descansan», y prometió que ni ella ni Hall tampoco van a descansar por sostener el proceso democrático que Honduras «ya honró».
La declaración busca proyectar determinación institucional en medio de acusaciones cruzadas de fraude.
El oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre) ha sido el claro perdedor de estas elecciones al quedar en tercer lugar en los tres niveles electivos: presidencial, legislativas y municipales.
Esta debacle electoral del partido de la presidenta Xiomara Castro explica la solicitud de nulidad presentada por el oficialismo, una estrategia que sectores opositores interpretan como intento de mantenerse en el poder ante la inminente derrota.
Las consejeras del CNE, organizaciones civiles y religiosas han pedido a los candidatos tranquilidad, que no se adelanten a declararse ganadores y que esperen el resultado final del organismo.
Sin embargo, el procesamiento de casi 8,000 actas pendientes y la fase de impugnaciones que se avecina sugieren que la incertidumbre electoral podría prolongarse por días o incluso semanas, manteniendo a Honduras en un limbo político que genera preocupación nacional e internacional.




