Tegucigalpa, Honduras – El Consejo Nacional Electoral (CNE) emitió este martes 30 de diciembre, a las 6:28 de la noche, la declaratoria final de las elecciones generales del 30 de noviembre en todos los niveles: presidencial, legislativo y municipal, cumpliendo así con el plazo constitucional en un acto calificado como “sin precedentes” en la historia democrática del país.
En una comparecencia pública, la consejera presidenta Ana Paola Hall, acompañada de la consejera vocal Cossette López Osorio y del consejero Carlos Enrique Cardona, proclamó oficialmente a Nasry Juan “Tito” Asfura Zablah como presidente electo de la República para el período 2026–2030.
Asimismo, se declararon electos 128 diputados al Congreso Nacional, 20 al Parlamento Centroamericano (Parlacen) y los integrantes de las 298 corporaciones municipales del país.
El anuncio pone fin a un proceso electoral marcado por obstáculos sistemáticos. Hall denunció que, desde el interior de la propia institucionalidad estatal, se intentó boicotear el proceso en múltiples ocasiones.
El primer intento, señaló, ocurrió el 9 de marzo de 2025, durante las elecciones primarias, cuando militares encargados de custodiar material electoral desviaron rutas clave en San Pedro Sula y Tegucigalpa, retrasando la entrega de urnas y prolongando la votación hasta la medianoche. “Fue la ciudadanía hondureña la que salvó el proceso”, reconoció.
Posteriormente, el CNE enfrentó tomas al edificio electoral, acciones confrontativas del jefe militar Roosevelt Hernández, y una campaña de presión constante por parte de colectivos del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre). Pese a ello, Hall y López mantuvieron el rumbo, respaldadas por una amplia red de observación electoral: la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Unión Europea, congresistas internacionales, misiones especiales y un consorcio de observadores nacionales que documentaron en tiempo real las irregularidades y garantizaron transparencia.
Los resultados reflejan un cambio profundo en el mapa político. A nivel presidencial, Asfura (Partido Nacional) ganó con el 40,26 % de los votos, apenas 0,72 puntos por delante de Salvador Nasralla (Partido Liberal, 39,54 %). Libre, con Rixi Moncada, quedó en tercer lugar con 19,19 %, su peor desempeño en una elección presidencial.
En el Congreso, el Partido Nacional obtuvo 49 curules, seguido por el Partido Liberal con 41, Libre con 35, PINU-SD con 2 y DC con 1. Más de la mitad de los legisladores son rostros nuevos, lo que augura un equilibrio de poderes y un sistema de pesos y contrapesos.
En lo municipal, los nacionalistas ganaron 151 alcaldías, los liberales 76, Libre 69, PINU 1 y 1 independiente. No obstante, en al menos 30 corporaciones, las diferencias son mínimas, por lo que se prevé que el Tribunal de Justicia Electoral (TJE) será el encargado de resolver estas disputas, conforme a la ley.
Con esta declaratoria, Honduras cierra una etapa de incertidumbre y abre el camino a una transición ordenada, en la que el respeto a la voluntad popular, defendido hasta el último minuto por el CNE, prevalece sobre los intentos de desestabilización.


