Tegucigalpa, Honduras – La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, instruyó este lunes el inicio del escrutinio especial en 66 corporaciones municipales, en medio de la carrera contrarreloj para cumplir con el plazo constitucional del 30 de diciembre para emitir la declaratoria final de las elecciones generales.
En una carta dirigida a la secretaria del CNE, Telma Martínez, Hall señaló que la decisión se basa en las recomendaciones del auditor externo y en el listado de municipios con mayores inconsistencias.
La orden establece que la mitad de las Juntas Especiales de Verificación y Recuento (JEVR) se dedicará exclusivamente a la comuna del Distrito Central, mientras que la otra mitad procesará las 65 alcaldías restantes.
La alcaldía del Distrito Central es una de las contiendas más ajustadas del país: el candidato del Partido Nacional, Juan Diego Zelaya, aparece ligeramente adelantado sobre el actual alcalde, Jorge Aldana de Libre, lo que ha generado alta tensión política y movilizaciones en las últimas semanas.
Hall también exhortó a reforzar la preservación del orden durante el escrutinio, coordinar una atención individualizada en las mesas con mayor conflictividad previsible y tomar acciones inmediatas ante cualquier ruptura de relación entre los miembros de las juntas, situación que ha obstaculizado el proceso en días recientes.
Esta decisión marca un giro estratégico tras la reunión del pleno del CNE el fin de semana, en la que el consejero Marlon Ochoa propuso priorizar las alcaldías, mientras que Hall y Cossette López habían votado a favor de comenzar con las planillas de diputados. Ahora, con la presión del plazo final, el enfoque se ha ampliado para incluir simultáneamente los municipios más críticos.
El martes 30 de diciembre es la fecha límite constitucional para que el CNE emita la declaratoria oficial en todos los niveles, y su incumplimiento podría abrir la puerta a que el Congreso Nacional asuma el escrutinio, tal como ha amenazado su actual presidente, Luis Redondo.
En este contexto, la instrucción de Hall busca acelerar el cómputo en los puntos más sensibles del país, en un esfuerzo por cerrar el proceso electoral con transparencia, legalidad y respeto a la voluntad popular.







