Tegucigalpa, Honduras.— El Consejo Nacional Electoral (CNE) inició este sábado el proceso de escrutinio especial para resolver las inconsistencias detectadas en aproximadamente tres mil actas electorales, en un procedimiento que podría extenderse hasta 10 días adicionales, según confirmó el codirector Eduardo Fuentes, prolongando la incertidumbre electoral que ya cumple 12 días desde los comicios del 30 de noviembre.
Fuentes detalló que el proceso de revisión se desarrollará en un período estimado de entre siete y diez días, durante los cuales se corroborarán o descartarán las inconsistencias identificadas en presencia de representantes acreditados de los partidos políticos.
El funcionario confirmó que cada organización política cuenta con aproximadamente 200 delegados acreditados para participar en este proceso de verificación.
El codirector del CNE enfatizó que el escrutinio especial no implica la contabilización de nuevos votos ni constituye una nueva elección, sino que se centra en la revisión de actas que llegaron al organismo electoral con algún tipo de inconsistencia, principalmente relacionadas con discrepancias numéricas entre los votos registrados y el acta general correspondiente.
Con el 99.4% del total de actas escrutadas (19,052), un total de 2,773 documentos presentan inconsistencias que requieren revisión especial.
Todas estas actas serán sometidas al proceso de escrutinio especial, lo que significa que los resultados continuarán siendo preliminares durante al menos los próximos 10 días, hasta completar la verificación total.
El procedimiento establecido contempla que los resultados corregidos, una vez validados en presencia de los representantes partidarios, serán cargados inmediatamente al centro de alimentación y actualización del CNE, permitiendo la actualización en tiempo real de los datos oficiales conforme avance la revisión.
La extensión del proceso electoral hasta potencialmente 22 días desde la fecha de votación representa un escenario sin precedentes en la historia electoral hondureña reciente, manteniendo al país en un estado de incertidumbre política que trasciende las fronteras nacionales y genera expectativa en organismos internacionales de observación electoral.
El cronograma proyectado por Fuentes sugiere que, en el mejor de los escenarios, Honduras podría conocer los resultados definitivos de las elecciones generales hacia el 21 de diciembre, fecha que coincidiría con el inicio de las festividades navideñas y complicaría cualquier proceso de transición política que requiera la nueva administración electa.
La metodología del escrutinio especial, que incluye la participación directa de representantes partidarios en cada etapa de verificación, busca garantizar la transparencia del proceso y reducir las posibilidades de impugnaciones posteriores, aunque la duración extendida del procedimiento mantiene la tensión política en un momento crucial para la estabilidad democrática del país centroamericano.




