Tegucigalpa.- El presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), Hugo Maldonado, calificó como «manotadas de ahogado» las declaraciones del gobierno sobre la existencia de escenarios legales para revertir la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS), que afecta a más de 51,000 hondureños en Estados Unidos.
Las críticas de Maldonado surgen en respuesta a las declaraciones del director del Instituto Nacional de Migración (INM), Wilson Paz, quien informó este fin de semana que un Tribunal de Apelaciones en EE. UU. programó una audiencia para el 18 de noviembre para revisar la decisión de cancelar el TPS.
«Esas son manotadas las que están dando, tratando que, bajo la sombra de otros países, Honduras pueda revertir esta situación. Es sumamente difícil en el marco político y social que estamos viviendo», sentenció Maldonado.
El defensor de derechos humanos señaló que la responsabilidad por la precaria situación de los «tepesianos» no es exclusiva de un partido político, sino de todos los gobiernos que no han actuado a tiempo.
Añadió que uno de los grandes problemas del país es la costumbre de dejar los asuntos importantes para «última hora».
Maldonado lamentó que las organizaciones defensoras de los migrantes hondureños «nunca encontraron el visto bueno del gobierno» para impulsar una política o una misión clara que buscara cambiar el estatus migratorio de los compatriotas.
Con la cancelación del TPS entrando en vigencia este lunes 8 de septiembre, el presidente del Codeh indicó que los beneficiarios hondureños se encuentran prácticamente «a la deriva» en sus intentos por revertir la medida.
Finalmente, expresó su profunda preocupación por las consecuencias de un posible retorno masivo, advirtiendo sobre la incapacidad del país para hacerle frente. «Es una situación sumamente difícil, el país no está en condiciones económicas para poder ofrecer un estatus a nuestros hermanos que vengan de allá«, concluyó.






