Tegucigalpa, Honduras. – Anabel Gallardo, presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), instó al gobierno a establecer un acuerdo nacional por la seguridad alimentaria. Su planteamiento es directo: el país no puede esperar a que se presente una crisis climática para comenzar a diseñar estrategias que garanticen el suministro de alimentos a la población.
El cambio climático, la irregularidad de las lluvias, los periodos de sequía y la creciente presión sobre los recursos hídricos obligan a replantear cómo, dónde y qué se produce en el campo. Gallardo enfatizó que, aunque el clima no se puede controlar, sí es posible preparar la toma de decisiones y la infraestructura necesaria para enfrentarlo de manera adecuada.
Para lograr este objetivo, la líder empresarial detalló una serie de inversiones urgentes. Honduras necesita destinar más recursos a la infraestructura hídrica, la cosecha y el almacenamiento de agua, así como a sistemas modernos de riego. A esto se suma la incorporación de tecnología agrícola, investigación en semillas resilientes, mejores sistemas de alerta temprana y mecanismos de financiamiento accesibles.
Un punto central de la propuesta es el ordenamiento de la producción agrícola. Gallardo advirtió que planificar sin considerar la disponibilidad real de agua y las características del territorio es un error. Por ello, exhortó a proteger especialmente a los pequeños y medianos productores, facilitándoles acceso a asistencia técnica, tecnología e integración a los mercados.
Finalmente, hizo un llamado a que el gobierno, el Congreso Nacional, la empresa privada, la academia, la cooperación internacional y la sociedad civil se sienten en una misma mesa para definir prioridades. La seguridad alimentaria, concluyó, debe dejar de ser una medida coyuntural y convertirse en una política de Estado con objetivos medibles, inversión sostenida y responsabilidad clara que trascienda los periodos de gobierno.













