Tegucigalpa, Honduras. – La tregua que el Colegio Médico de Honduras (CMH) había abierto con el Gobierno tras la instalación de mesas técnicas de diálogo muestra sus primeras grietas: el gremio emitió este sábado un comunicado de «profunda preocupación» ante el reiterado incumplimiento de los acuerdos establecidos, con una advertencia que el Ejecutivo no puede ignorar: «No esperaremos hasta junio para reaccionar».
El listado de incumplimientos que el CMH documentó en su pronunciamiento es concreto y abarca múltiples frentes: un acumulado pendiente de pago que afecta a más de 600 médicos, múltiples nombramientos sin formalizar, traslados de lugar de trabajo ejecutados sin mediar acuerdo mutuo entre el médico y el empleador, denuncias de faltas de respeto y persecución laboral dentro de los centros asistenciales y la obstaculización en la entrega de comprobantes a los galenos en sus centros de trabajo, en un cuadro que el gremio describe como una violación a la estabilidad laboral y la dignidad de los profesionales de la medicina hondureña.
La advertencia del CMH llega apenas días después de que el viceministro de Salud, Eduardo Midence, anunció con optimismo el desembolso de 250 millones de lempiras para cesantías de médicos jubilados y la suspensión de las asambleas informativas como señal de que el diálogo avanzaba. El nuevo comunicado sugiere que ese avance fue más limitado de lo que el Gobierno presentó públicamente y que los problemas de fondo que motivaron semanas de protestas, bloqueos de la CA-5 y suspensión de cirugías electivas siguen sin resolverse para una parte significativa del gremio.
La frase que más pesa en el comunicado es también la más clara sobre lo que viene si el Gobierno no actúa con urgencia: el Colegio Médico no tiene intención de esperar a que el calendario dicte el momento de retomar las medidas de presión. Con más de 422 médicos despedidos, cientos sin contrato firmado y ahora 600 con pagos pendientes, el sistema de salud hondureño sigue operando sobre una base de precariedad laboral que ningún discurso sobre los 100 días de gobierno puede disimular.






