Bogotá, Colombia. – Colombia declaró situación de desastre nacional tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió este lunes gran parte del país y dejó, hasta el momento, al menos 71 personas fallecidas.
El movimiento telúrico se registró a las 7:34 de la mañana, hora local, con epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
La mayor cantidad de víctimas se reporta en Risaralda, con 40 fallecidos, seguido por Valle del Cauca, con 27, y Chocó, con cuatro, de acuerdo con el balance preliminar divulgado por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, convocó un comité de emergencia y anunció la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención a los damnificados y los daños provocados por el terremoto.
“No están solos. El Estado está presente y actuando”, escribió el mandatario en la red social X, al informar que viajará a Pereira para acompañar a las familias afectadas.
La zona cafetera del centro de Colombia figura entre las más golpeadas por el sismo. En Pereira, capital de Risaralda, varios edificios colapsaron y los equipos de rescate trabajan en la búsqueda de personas atrapadas bajo los escombros.
En Valle del Cauca, la gobernadora Dilian Francisca Toro confirmó alrededor de 27 fallecidos, mientras que en Chocó, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba-Curi informó al menos cuatro muertos y 69 heridos, cifra que podría aumentar por la magnitud de los daños.
El alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas Giraldo, también reportó al menos dos personas fallecidas en esa ciudad del departamento de Caldas.
El terremoto fue sentido en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y occidente colombiano.
La Aeronáutica Civil informó daños en al menos siete aeropuertos, entre ellos los de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura y el Alfonso Bonilla Aragón de Cali.
Por seguridad, las operaciones aéreas en esas terminales fueron suspendidas mientras se evalúan posibles afectaciones estructurales.
El sismo también se sintió fuera de Colombia. En Panamá, las vibraciones provocaron evacuaciones en edificios y hospitales, especialmente en la provincia de Darién y la comarca Guna Yala, fronterizas con Colombia.
Según el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, el movimiento se percibió entre 40 segundos y un minuto.
En Ecuador, el temblor fue sentido en varias provincias, incluida Pichincha, cuya capital es Quito, donde se percibió con especial fuerza en edificios altos. También se reportaron fuertes sacudidas en sectores de Imbabura, cercana a la frontera con Colombia.
Tras la emergencia, varios gobiernos ofrecieron apoyo internacional. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, puso a disposición equipos de rescate, médicos, paramédicos e insumos.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, también ofreció respaldo a Colombia, mientras Venezuela anunció disposición para enviar rescatistas y ayuda humanitaria.
La líder opositora venezolana María Corina Machado expresó solidaridad con el pueblo colombiano, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que su país está listo para apoyar ante la emergencia.















