Tegucigalpa – La Secretaría de Energía anunció que los precios de los combustibles experimentarán su noveno incremento consecutivo, situando el costo de la gasolina superior por encima de los 104 lempiras por galón en la capital hondureña, mientras que el diésel subsidiado y el kerosene registrarán aumentos superiores a un lempira por galón.
Los nuevos ajustes establecen que la gasolina superior aumentará 0.73 centavos por galón, la regular incrementará 0.63 centavos, el diésel subirá 1.68 lempiras y el kerosene experimentará un alza de 1.18 lempiras. Por su parte, el gas LP Vehicular registrará un incremento menor de 0.13 centavos por galón.
Con estos nuevos ajustes, los precios en Tegucigalpa quedarán establecidos de la siguiente manera: la gasolina superior alcanzará los 104.43 lempiras por galón, la regular se ubicará en 95.53 lempiras, el diésel costará 87.72 lempiras, el kerosene tendrá un valor de 77.31 lempiras y el LP Vehicular se situará en 47.25 lempiras por galón.
En San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante del país, los nuevos precios mostrarán ligeras variaciones respecto a la capital. La gasolina superior costará 102.01 lempiras por galón, la regular se ubicará en 93.10 lempiras, el diésel alcanzará los 85.28 lempiras, el kerosene costará 74.87 lempiras y el LP Vehicular se establecerá en 43.72 lempiras por galón.
Las autoridades de la Dirección de Hidrocarburos reiteraron que estos aumentos representan solo la mitad de lo que correspondería según los precios internacionales, ya que el gobierno hondureño mantiene un subsidio del 50% sobre el incremento programado, especialmente para el diésel y la gasolina regular.
Esta medida busca amortiguar el impacto económico que estos aumentos tendrían sobre el transporte público, el sector productivo y las familias hondureñas.
A pesar de estos incrementos en los derivados del petróleo, el precio del cilindro de gas licuado de petróleo de 25 libras se mantiene estable sin variaciones. En Tegucigalpa, el cilindro de LPG conserva su precio de 238.13 lempiras, mientras que en San Pedro Sula se mantiene en 216.99 lempiras, ofreciendo cierta estabilidad en este combustible ampliamente utilizado para uso doméstico en los hogares hondureños.
El comportamiento de los precios locales contrasta con la situación de los mercados internacionales, donde el petróleo crudo se mantiene por debajo de los 70 dólares por barril, un nivel relativamente bajo en comparación con períodos anteriores.
Sin embargo, los destilados continúan registrando niveles récord en los mercados internacionales, lo que explica la presión al alza en los precios de gasolinas, diésel y kerosene que se refleja en el mercado hondureño.
Esta serie de nueve aumentos consecutivos ha generado preocupación en diversos sectores de la economía nacional, especialmente entre transportistas, productores agrícolas y comerciantes que dependen directamente del combustible para sus operaciones diarias.
El impacto acumulativo de estos incrementos se traduce en mayores costos operativos que eventualmente se trasladan a los precios finales de bienes y servicios, contribuyendo a las presiones inflacionarias que enfrenta la economía hondureña.
La situación actual de los precios de combustibles refleja la vulnerabilidad de Honduras ante las fluctuaciones de los mercados energéticos internacionales, donde factores geopolíticos, decisiones de producción de países exportadores y la demanda global continúan ejerciendo influencia directa sobre los costos que deben asumir los consumidores hondureños en las estaciones de servicio del país.



