Tegucigalpa, Honduras. – La desaparición forzada no solo arrebata la libertad de una persona, también deja a sus familias atrapadas en la incertidumbre y sin respuestas del Estado, advirtió este domingo el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).
En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas y del Día Nacional del Detenido Desaparecido, conmemorados cada 30 de agosto, el organismo calificó esta práctica como “cruel e inhumana” y una “flagrante violación” de los derechos humanos.
El Conadeh señaló que la desaparición forzada coloca en grave peligro la integridad, la seguridad y la vida de las víctimas, además de afectar profundamente a sus familiares, comunidades y a la sociedad en su conjunto.
“La desaparición de una persona no representa únicamente su ausencia física para sus familiares y seres queridos, sino que constituye un hecho que marca profundamente a comunidades y a la sociedad”, expresó el organismo en un comunicado.
La institución también advirtió que el desconocimiento del paradero de una persona, sumado a la falta de respuesta o apoyo estatal, implica negar derechos fundamentales como saber, buscar y ser buscado.
Uno de los principales problemas señalados es la falta de cifras oficiales que permitan dimensionar con precisión el fenómeno. Aun así, comités de familiares de migrantes desaparecidos estimaban hasta mediados de 2025 alrededor de 890 casos, de los cuales 814 corresponden a migrantes hondureños no localizados.
Además, el Banco Forense registraba cerca de 1,872 perfiles genéticos de familias hondureñas que buscan a sus parientes desaparecidos.
El Conadeh reconoció que Honduras todavía enfrenta múltiples desafíos para prevenir, investigar y sancionar esta violación a los derechos humanos. Sin embargo, sostuvo que el Estado tiene la oportunidad y la responsabilidad de adoptar medidas para evitar que estos hechos se repitan.
En ese sentido, instó a las autoridades hondureñas a cumplir las recomendaciones emitidas por el propio Conadeh, así como por órganos de tratados, grupos de trabajo y expertos independientes del sistema internacional de derechos humanos.
Honduras aprobó en agosto de 2024 el Protocolo de Búsqueda de Personas Desaparecidas, elaborado de forma interinstitucional con apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), con el propósito de estandarizar acciones y garantizar búsquedas inmediatas.
No obstante, el Conadeh y organizaciones de familiares consideran necesario dar un paso adicional mediante la aprobación de la Ley de Protección Jurídica de Personas Desaparecidas y sus Familiares.
Esa normativa permitiría establecer mecanismos más efectivos de búsqueda, protección y acompañamiento, conforme a los estándares internacionales de derechos humanos.













