Tegucigalpa, Honduras. – El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) recomendó a la Cancillería de Honduras activar de inmediato un protocolo de asistencia consular para verificar el estado físico del hondureño Bryan Sánchez, quien fue trasladado desde Estados Unidos hacia un país de África.
La coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, Elsy Reyes, señaló que una de las acciones prioritarias del Estado hondureño debe ser constatar las condiciones en que se encuentra Sánchez y atender sus necesidades básicas urgentes.
Reyes también pidió que se le emita un pasaporte, al considerar que, sin un documento que lo acredite como hondureño y que pueda utilizar internacionalmente, será difícil que pueda movilizarse o salir del lugar donde permanece.
Según la defensora, el sitio donde se encuentra el migrante no reúne condiciones básicas para garantizar una vida digna.
El Conadeh recomendó además entrevistar directamente a Bryan Sánchez para conocer qué alternativas considera viables, siempre respetando su consentimiento y decisión personal.
Reyes fue enfática al advertir que el traslado de una persona a un tercer país sin su consentimiento y sin dominio del idioma constituye una violación al debido proceso.
La funcionaria recordó que el acuerdo de cooperación entre Honduras y Estados Unidos en materia de asilo y refugio establece que únicamente serían trasladadas personas de habla hispana.
Sin embargo, cuestionó que el hondureño haya sido enviado a un país donde enfrenta barreras de idioma y dificultades para satisfacer sus necesidades básicas.
A criterio de Reyes, ese destino no cumple con los criterios para ser considerado un país seguro para él.
La defensora indicó que también debe revisarse con qué otros países de la región Honduras y Estados Unidos tienen convenios que permitan garantizar protección internacional, acceso a trabajo y condiciones de vida digna, en caso de que Sánchez no pueda retornar a Estados Unidos.
Sobre un posible retorno a Honduras, Reyes fue clara al señalar que no se le puede traer al país si él no lo autoriza.
Advirtió que retornarlo sin consentimiento podría exponerlo nuevamente a una situación de riesgo.
“Sería nuevamente traer al país a una persona que viene en una situación de riesgo y que, si al retornar al país le sucediera algo, aquí habría un tema de deducción de responsabilidades”, señaló.
El Conadeh también considera necesario revisar el debido proceso seguido en Estados Unidos, mediante asistencia legal, para que cualquier eventual retorno sea producto de una decisión judicial.
No obstante, Reyes reconoció que, debido a las actuales políticas migratorias estadounidenses, lo más adecuado sería que el propio Bryan Sánchez determine si desea trasladarse a otro país, siempre en el marco de acuerdos que garanticen sus derechos humanos.
La defensora insistió en que cualquier decisión debe contar con el consentimiento y autorización del hondureño.
Reyes también destacó la importancia de que el embajador de Honduras en Estados Unidos sostenga espacios de diálogo con autoridades de ese país para abordar el caso y buscar una salida que respete los derechos del migrante.
El caso de Brayan Omar Sánchez, originario de Olancho, se conoció luego de que el 1 de agosto de 2026 fuera deportado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) hacia la República Centroafricana, pese a afirmar que tenía un proceso de asilo pendiente en Estados Unidos.
El pronunciamiento del Conadeh coloca el caso en el terreno de la protección consular, el debido proceso y el consentimiento informado, al advertir que el Estado hondureño debe actuar de forma inmediata para garantizar que su compatriota no permanezca en condiciones de vulnerabilidad fuera de su país.












