Tegucigalpa, Honduras – La congresista republicana de Estados Unidos, María Elvira Salazar, condenó este viernes 10 de enero el ataque con artefacto explosivo que dejó herida a la diputada hondureña del Partido Nacional, Gladys Aurora López, en un mensaje publicado en su cuenta de la red social X.
“Una vez más, Libre muestra su verdadero rostro: la violencia. Cuando pierden en las urnas, atacan con miedo, caos y terror. Esto no es protesta. Es violencia política y cobardía”, escribió Salazar, en una fuerte crítica al partido oficialista Libertad y Refundación (Libre), al que acusó de utilizar la violencia como herramienta de reacción tras su derrota electoral.
El artefacto —identificado como una bomba molotov— detonó en la espalda y parte posterior de la cabeza de López mientras ella y otros diputados nacionalistas brindaban declaraciones a los medios, previo a la sesión extraordinaria del Congreso Nacional convocada para decidir si se validaban o reescrutaban los resultados del 30 de noviembre.
La legisladora fue atendida de inmediato y trasladada a un centro asistencial de Tegucigalpa, donde se reporta estable, aunque con quemaduras y trauma auditivo.
Salazar subrayó que “la democracia se respeta o se pierde”, en un llamado a defender el orden constitucional y rechazar cualquier intento de subvertir los resultados electorales mediante la fuerza.
Su pronunciamiento llega en un contexto de alta tensión: colectivos afines a Libre se congregaron en los bajos del Congreso Nacional tras una convocatoria explícita del presidente del Legislativo, Luis Redondo, quien los llamó a movilizarse a la misma hora en que citó al pleno para discutir la declaratoria electoral.
Las autoridades hondureñas, incluida la Policía Nacional, han identificado a dos sospechosos y ofrecen una recompensa de 300,000 lempiras por información que conduzca a su captura.
La condena de Salazar se suma a la de múltiples actores internacionales y regionales que han alertado sobre el deterioro del clima democrático en Honduras, en medio de un intento de anular los comicios mediante un decreto legislativo aprobado por una minoría de diputados suplentes, en abierto conflicto con la Constitución y la voluntad popular.




