Tegucigalpa, Honduras. – El Congreso Nacional aprobó este martes en primer debate el proyecto de reformas al subsector eléctrico, una iniciativa que busca transformar la estructura de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), fortalecer su sostenibilidad financiera y modernizar el sistema energético hondureño.
Durante la sesión legislativa, funcionarios del Poder Ejecutivo expusieron ante el pleno los alcances de la propuesta y detallaron la situación financiera, operativa e institucional que enfrenta la estatal eléctrica.
El ministro de Finanzas, Emilio Hércules, defendió el proyecto y aseguró que cuenta con respaldo de distintos sectores nacionales e internacionales.
“Este proyecto cuenta con el aval y el apoyo internacional de diferentes sectores”, afirmó el funcionario, al tiempo que reiteró que “la ENEE no se vende, la ENEE se rescata”.
La lectura del proyecto estuvo a cargo de los secretarios del Congreso Nacional, Carlos Ledezma y Francis Omar Cabrera.
En la jornada fueron aprobados los artículos 1, 2 y 3, relacionados con la escisión de la ENEE en tres sociedades mercantiles independientes dedicadas a generación, transmisión y distribución de energía, además de disposiciones vinculadas con los bienes de la estatal.
También avanzaron los artículos 4, 5, 6 y 7, que establecen mecanismos de transparencia, fiscalización y presupuesto para las empresas subsidiarias que surgirán de la reorganización institucional.
Posteriormente, el pleno aprobó los artículos del 8 al 17. El artículo 8 está orientado a la reducción de pérdidas en el sistema eléctrico nacional, mientras que el artículo 9 regula la transición del actual Operador del Sistema (ODS) hacia el nuevo esquema de Operación del Sistema de Mercado (OSM).
Ese apartado incorpora disposiciones sobre el personal de la estatal, la transparencia en la gestión y la continuidad operativa del sistema eléctrico.
El artículo 10 crea el Comité de Unidad Técnica y de Conducción de la reforma del subsector eléctrico, instancia que acompañará y supervisará la implementación del nuevo modelo energético.
Por su parte, los artículos 12 y 13 abordan la protección patrimonial y ambiental dentro del proceso de reorganización del sector.
El artículo 14 regula el descargo de bienes muebles y activos que ya no estén en condiciones de uso o que hayan perdido su utilidad operativa, mientras que los artículos 15 y 16 establecen disposiciones complementarias para el funcionamiento del nuevo esquema institucional.
El artículo 17 contempla la derogación de varias disposiciones contenidas en el Decreto No. 46-2022, como parte de la actualización del marco legal del subsector eléctrico.
Previo al inicio de la discusión se registraron momentos de tensión por la oposición de la bancada de Libertad y Refundación (Libre).
Durante la sesión, el diputado de Libre John Milton García protagonizó un incidente al lanzar una botella con agua hacia miembros de la junta directiva del Congreso Nacional, en medio del debate.
El proyecto de reformas a la Ley General de la Industria Eléctrica llegó al pleno tras recibir dictamen favorable de la Comisión de Energía, que destacó la necesidad de actualizar el marco legal e institucional del sector para responder a los desafíos actuales y cumplir compromisos asumidos por Honduras en el Mercado Eléctrico Regional de Centroamérica.
Según el dictamen, antes de llegar al pleno se desarrolló un amplio proceso de socialización con representantes del sector privado, organismos internacionales, generadores de energía, sindicatos, instituciones estatales y organizaciones de sociedad civil.
Entre los principales problemas identificados en el sector figuran las pérdidas anuales de la ENEE, estimadas en más de 16 mil millones de lempiras, los altos niveles de pérdidas técnicas y no técnicas, los constantes apagones y el impacto de las tarifas eléctricas en hogares y empresas.
Funcionarios del Ejecutivo y diputados que respaldan la iniciativa insistieron en que las reformas no contemplan la privatización de la ENEE.
Además, aseguraron que el proyecto incorpora garantías para proteger los derechos laborales de los trabajadores y preservar el carácter público de la institución.
Los promotores de la reforma sostienen que el modelo actual responde a una estructura creada en la década de 1970, por lo que consideran urgente separar las actividades de generación, transmisión y distribución para mejorar la eficiencia, reducir pérdidas, combatir el hurto de energía y atraer nuevas inversiones bajo reglas transparentes.
Tras superar el primer debate, el proyecto continuará su trámite legislativo este miércoles, cuando se espera que avance hacia su aprobación definitiva.
La iniciativa requiere al menos 65 votos favorables para convertirse en ley, en una discusión considerada clave para el futuro energético de Honduras.
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, anunció que la sesión continuará este miércoles para seguir con el debate y eventual aprobación final de las reformas.






