Tegucigalpa, Honduras. – El Congreso Nacional aprobó este lunes 31 de agosto de 2026 las reformas a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), en una votación que reunió 78 votos a favor tras la unificación de la propuesta del Partido Nacional con la contrapropuesta presentada por la bancada liberal.
El dictamen fue leído en un único debate y posteriormente sometido a votación. Parte de la bancada del Partido Liberal acompañó la iniciativa junto al Partido Nacional, mientras Libertad y Refundación (Libre) votó en contra.
Uno de los puntos de mayor impacto para los usuarios es el congelamiento de la tarifa eléctrica. Según el dictamen aprobado, el precio aplicado en el último recibo no podrá aumentar durante seis meses a partir de la entrada en vigencia de la reforma.
La normativa busca atender las pérdidas millonarias de la ENEE, recursos que, según los promotores de la reforma, podrían destinarse a otras necesidades del país. Además, el texto aprobado establece que la estatal continuará siendo una empresa pública y descarta su privatización.
La reforma también crea un nuevo Operador del Sistema y del Mercado (OSM), que funcionará como una entidad independiente encargada de operar el sistema eléctrico y administrar el mercado mayorista.
El OSM tendrá una junta directiva de 10 miembros, con representación de transmisores, generadores renovables y no renovables, comercializadores, distribuidores y consumidores. La entidad deberá iniciar operaciones en un plazo máximo de 140 días hábiles, mientras que su primera junta directiva deberá estar instalada en un máximo de 60 días hábiles.
Otro cambio relevante es el fortalecimiento de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), que contará con mayor independencia funcional, presupuestaria y financiera.
La CREE estará integrada por tres comisionados nombrados por un período de seis años, con posibilidad de reelección. Para ocupar el cargo deberán acreditar al menos 15 años de experiencia.
La reforma busca promover mayor competencia en el mercado eléctrico, permitir inversión privada bajo regulación, impulsar generación renovable, autogeneración y autoconsumo, además de priorizar el abastecimiento nacional antes de exportar energía.
El combate al hurto de energía también fue incorporado como una de las medidas centrales. Los usuarios que acumulen tres meses con conexiones ilegales o alteraciones en medidores podrán enfrentar sanciones y responder ante la ley.
Con la aprobación de estas reformas, el Congreso abre una nueva etapa para la ENEE y el sistema eléctrico hondureño, en medio de una crisis marcada por pérdidas financieras, cuestionamientos al servicio y reclamos por tarifas más justas.












