Tegucigalpa, Honduras. – Una investigación que busca esclarecer el uso de los recursos públicos en una obra de gran envergadura. Una comisión del Congreso Nacional está investigando y realizando una auditoría de la construcción del nuevo hospital en el departamento de Santa Bárbara, un proyecto que ha generado dudas sobre las cifras invertidas.
El diputado del Partido Nacional, Mario Reyes, que encabeza la Comisión de Infraestructura, manifestó que se está investigando el proyecto de construcción a profundidad. Las declaraciones del legislador dejan claro que no se trata de una revisión superficial, sino de un examen detallado de cada aspecto de la obra.
«Hay un proceso de investigación, hay una inversión fuerte y hay una auditoría fuerte», dijo a periodistas. Reyes fue específico al mencionar una cifra que llama la atención: «Se habla de 300 millones de lempiras en hierro». Un número que requiere ser verificado con transparencia para que la ciudadanía conozca el destino real de los fondos.
El diputado deseó que la investigación de la construcción sea minuciosa para salir de la duda sobre la cifra invertida. Una postura que refleja la necesidad de claridad en un proyecto que representa una inversión significativa para el departamento de Santa Bárbara.
Pero hay una realidad que debe ser asumida por todos. Reyes admitió que es imposible finalizar este año la construcción del hospital. Sin embargo, expresó su esperanza de concluir durante la administración de Nasry Asfura. Un plazo que extiende la expectativa de entrega de esta obra que muchos santabarbarenses esperan con ansias.
El proyecto tiene sus orígenes en una administración anterior. Esta obra la empezó la administración de Xiomara Castro entre 2022 y 2026, con la intención de que el hospital cuente con 104 habitaciones con 186 camas, 15 especialidades y una unidad de cuidados intensivos. Una infraestructura que, una vez finalizada, podría transformar la atención médica en la región.
La auditoría que realiza el Congreso Nacional busca no solo verificar los montos invertidos, sino también asegurar que la construcción cumpla con los estándares de calidad esperados. Cuando se trata de salud, cada lempira debe estar bien invertido y cada paso del proceso debe ser transparente.
Mientras la investigación avanza, los habitantes de Santa Bárbara esperan que las dudas se aclaren pronto y que la construcción pueda continuar sin contratiempos. Un hospital de esta magnitud representa esperanza para miles de personas que necesitan atención médica especializada cerca de sus hogares.
El diputado Mario Reyes y la Comisión de Infraestructura tienen ahora la responsabilidad de presentar los resultados de la auditoría con claridad y precisión. La confianza pública depende de que estas investigaciones se realicen con integridad y que las cifras sean verificadas sin favoritismos.
El futuro del hospital de Santa Bárbara está en juego. Con 300 millones de lempiras bajo escrutinio y una obra inconclusa, las próximas semanas podrían definir el rumbo del proyecto. La expectativa es que esta inversión se traduzca en un hospital funcional que sirva a los hondureños que más lo necesitan.


