Tegucigalpa, Honduras. – El presidente provisional del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, informó este viernes que la sesión legislativa fue suspendida temporalmente para retomarse a las 3:00 de la tarde, con el objetivo de permitir que las bancadas del Partido Nacional y del Partido Liberal continúen afinando los consensos sobre la agenda legislativa que entrará en vigor a partir del próximo 25 de enero.
“En este momento nos vamos a trasladar al hemiciclo para suspender la sesión y convocar para las 3 de la tarde, porque ha pedido espacio también los diputados del Partido Nacional, igual los del Partido Liberal, para terminar de concluir los consensos de la agenda legislativa”, expresó Zambrano, recalcando que el diálogo entre ambas fuerzas políticas sigue siendo el eje central del proceso.
El titular provisional del Legislativo adelantó que existe el compromiso de conformar una Junta Directiva y comisiones con amplia participación multipartidaria. “Nuestro compromiso y nuestro deseo es que esta próxima junta directiva esté integrada en una buena parte por el Partido Liberal, e igual las comisiones van a estar integradas por todos los partidos políticos”, afirmó.
Zambrano explicó que la instalación de la legislatura 2026-2030 se realizará el próximo domingo en horas de la mañana, horario que será definido este mismo día. Detalló que, una vez instalada la primera legislatura, se convocará a sesión por la tarde para nombrar comisiones, entre ellas las que trabajarán en las reformas electorales, a la Ley Orgánica del Congreso y a la ley constitutiva de las Fuerzas Armadas.
“Vamos a tratar de que sean comisiones ordinarias o, como mínimo, comisiones especiales para trabajar estas reformas a partir del 25 de enero”, señaló el presidente provisional, estableciendo un plazo concreto para el inicio del trabajo legislativo sustantivo.
Zambrano aclaró que aún no hay definiciones sobre los nombres que integrarán la Junta Directiva, ni por el Partido Nacional ni por el Partido Liberal, subrayando que esas decisiones forman parte del proceso de consenso político que aún se encuentra en desarrollo.
Finalmente, el legislador aprovechó para hacer un llamado público a las autoridades de seguridad y a los operadores de justicia ante hechos de violencia ocurridos en las inmediaciones del Congreso en años recientes, en aparente referencia a las agresiones de colectivos de Libre contra diputados electos y periodistas.
“Aquí públicamente le pedimos a las autoridades policiales que actúen y que lleven ante los tribunales a los responsables”, manifestó Zambrano, enfatizando que el próximo período legislativo debe desarrollarse sin violencia política y con garantías de seguridad para diputados y ciudadanía.
El aplazamiento de la sesión evidencia que persisten detalles pendientes en las negociaciones entre el bipartidismo, particularmente sobre la distribución de cargos en la junta directiva en propiedad que incluirá al presidente, siete vicepresidentes, secretario y demás posiciones que dirigirán el Legislativo durante los próximos cuatro años.
La conformación de comisiones multipartidarias representa un cambio sustancial respecto a la gestión anterior, donde el Partido Nacional estuvo dos años sin integrar comisiones, según denunció el propio Zambrano al criticar las prácticas excluyentes del Congreso saliente.
Las reformas electorales mencionadas responden a las irregularidades que marcaron el proceso de 2025, incluyendo el boicot del consejero Marlon Ochoa que paralizó la transmisión de resultados y generó desconfianza en el sistema electoral hondureño.
La Ley Orgánica del Congreso Nacional requiere reformas urgentes para eliminar el Fondo Departamental, los subsidios a diputados, revisar la Comisión Permanente y prohibir ayudas a nombre de legisladores, según los compromisos asumidos por Zambrano para los primeros 100 días de gestión.
La ley constitutiva de las Fuerzas Armadas también requiere actualizaciones para modernizar la institucionalidad militar y clarificar sus atribuciones en el marco democrático, especialmente después del rol que jugaron garantizando la alternabilidad del poder durante la transición.


