Tegucigalpa, Honduras.— «Nos quisieron enterrar, pero no sabían que éramos semilla». Con esta poderosa metáfora, Ana Paola Hall, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), recordó este domingo 8 de marzo de 2026 que defender la democracia hondureña implicó enormes riesgos, y que los intentos por silenciar la voz de las mujeres estuvieron condenados al fracaso.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, Hall destacó que los enemigos del sistema democrático «desplegaron todo su poder intentando silenciar nuestra voz, quebrar nuestra voluntad y detenernos. Fracasaron». Y la razón, subrayó, es simple pero contundente: «la fuerza y la voluntad de las mujeres son más fuertes que el miedo».
Un sentimiento que compartió plenamente su colega Cossette López, quien también consejera del CNE, se sumó al mensaje con un llamado enérgico: «¡Más fuertes que el miedo! ¡Feliz día Internacional de la Mujer!».
Ambas funcionarias coincidieron en que esta fecha no solo celebra los logros alcanzados, sino que reafirma el compromiso de seguir avanzando frente a cualquier intento de retroceso.
El mensaje de fortaleza llega en un momento relevante para ambas consejeras. Recientemente, el Congreso Nacional aprobó un reconocimiento público a su labor y otorgó un permiso especial para que puedan ocupar cargos diplomáticos sin perder sus posiciones en el órgano electoral, una decisión que abre nuevas posibilidades para su trayectoria institucional.
Más allá de los cargos y los permisos, lo que Hall y López dejaron claro es que el rol de la mujer hondureña trasciende lo simbólico: se trata de una presencia activa, resiliente y determinada.
Como lo expresó la presidenta del CNE, el miedo no ha sido suficiente para detenerlas, porque cuando las mujeres se unen, «somos semilla» de un cambio que ya no tiene vuelta atrás.


