Tegucigalpa — En la noche del martes, el proceso electoral hondureño enfrentó un nuevo punto de quiebre: el Centro Logístico Electoral (CLE), epicentro del escrutinio especial de actas, quedó virtualmente detenido.
La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, y la consejera Cossette López denunciaron un “secuestro” de las instalaciones y un bloqueo que impide el ingreso y la labor de funcionarios.
Según el CNE, los obstáculos provendrían de miembros de Juntas Especiales de Verificación y Recuento acreditados por partidos políticos —no empleados del órgano electoral— que, por superioridad numérica, habrían restringido el acceso al CLE, exigido identificaciones y presionado al personal.
López añadió reportes de agresiones físicas y verbales, daños a la infraestructura y obstrucciones deliberadas de las tareas técnicas dentro del INFOP.
Las consejeras subrayaron que las juntas, aunque facultadas para observar y participar en el recuento, no tienen atribuciones para interferir en decisiones del Pleno del CNE ni para condicionar la operación institucional.
Intervenciones de este tipo, dijeron, constituyen una violación al orden legal y colocan al organismo colegiado en un escenario de “caos y sedición”.
Impacto en el cronograma
La paralización del escrutinio especial —clave para resolver actas con inconsistencias— agrava los retrasos y amenaza la meta de emitir la declaratoria oficial antes de fin de año.
Hall cuestionó la ausencia de información y acción por parte de las autoridades responsables del orden público y pidió vigilancia internacional para documentar los hechos: “La historia juzgará y será implacable”, advirtió.
Llamado a restablecer el orden
El CNE solicitó a los cuerpos de seguridad del Estado intervenir para separar a los agresores, garantizar la integridad de personal y observadores, y proteger el material electoral resguardado en el CLE.
También instó a las misiones de observación a mantener presencia activa ante lo que describen como un atentado contra la institucionalidad electoral y el derecho ciudadano a conocer, en paz y con transparencia, los resultados finales.
Mientras el escrutinio especial continúa detenido, el conteo general siguió su curso el domingo con Papi Asfura al frente: 1,305,033 votos (40.54%), seguido de Salvador Nasralla con 1,261,849 (39.19%), con el 99.80% de actas procesadas. El cierre de esta fase y la resolución de actas con inconsistencias dependen, sin embargo, de la normalización de operaciones en el CLE.




