San Pedro Sula, Honduras. – La caravana migrante que salió de esta ciudad el domingo comenzó a dispersarse en territorio guatemalteco, donde las autoridades reforzaron la vigilancia en los principales pasos fronterizos y mantienen este martes los controles de identificación biométrica.
El avance del grupo se fragmentó durante las verificaciones. Mientras algunos migrantes consiguieron pasar y continuaron su recorrido, otros no lograron superar los controles. La lentitud de los trámites también contribuyó a que quienes cruzaron primero siguieran adelante.
El Ministerio de Gobernación y la Policía Nacional Civil de Guatemala instalaron puestos interinstitucionales en Corinto, Agua Caliente y Entre Ríos. En estos sectores, agentes de unidades especializadas verifican identidades mediante sistemas biométricos conectados con Interpol y el Centro Antipandillas Transnacional.
A estas revisiones se suma la comprobación de los documentos de los menores de edad. El Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) y la Procuraduría General de la Nación (PGN) examinan la documentación para confirmar el parentesco con los adultos que los acompañan.
El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, señaló que el IGM permitirá el ingreso únicamente a quienes cumplan con los requisitos migratorios establecidos.
Muchos de los integrantes de la caravana partieron sin documentos de identificación, lo que les impide cumplir con las condiciones de entrada a Guatemala y los obliga a regresar a su país.













