Tegucigalpa, Honduras. – La emergencia en el sector de Loarque continúa activa y bajo riesgo de nuevos movimientos de tierra, mientras los equipos de socorro trabajan entre estructuras colapsadas para descartar la presencia de más personas atrapadas.
El viceministro de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Nelson Márquez, pidió de manera urgente a la población evitar el tramo afectado del Anillo Periférico, debido a que el terreno permanece inestable.
La advertencia busca reducir la presencia de vehículos y curiosos en una zona donde todavía podrían registrarse desprendimientos de rocas, tierra o partes de las edificaciones dañadas.
Márquez informó que las operaciones de búsqueda y rescate continúan dentro del complejo de bodegas afectado por el derrumbe, el incendio y el posterior colapso de varias estructuras.
Hasta el momento, al menos seis trabajadores han sido rescatados por los cuerpos de emergencia, varios de ellos sanos y sin lesiones de gravedad.
“Gracias a Dios, varias personas han sido rescatadas con vida y esperamos que al final de esta emergencia no tengamos que lamentar ninguna víctima”, expresó el funcionario.
Las labores han requerido momentos de completo silencio en el área afectada. El Cuerpo de Bomberos ordenó apagar motores, maquinaria y otros equipos para que los rescatistas pudieran escuchar posibles señales provenientes de los escombros.
Gritos, golpes o silbatos podrían permitir ubicar a personas que permanezcan atrapadas debajo de muros, rocas o estructuras metálicas.
La medida refleja la complejidad de una operación desarrollada en un terreno inestable, con edificaciones deterioradas y riesgos asociados al incendio registrado después del derrumbe.
Familiares y testigos vivieron momentos de angustia al observar la caída de rocas y muros, además de las llamas que se extendieron dentro de las bodegas.
Pese a los rescates realizados, las autoridades no han dado por terminada la búsqueda y continúan evaluando cada sector del complejo para verificar que no existan más trabajadores atrapados.
En las operaciones participan equipos del Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja Hondureña, la Alcaldía Municipal del Distrito Central y la Unidad de Respuesta Inmediata (URI) de Copeco.
Márquez destacó la coordinación entre las instituciones y pidió permitir que los equipos especializados trabajen sin obstáculos en la zona.
También exhortó a las personas que viven en áreas vulnerables o cercanas a laderas a mantenerse atentas a cualquier señal de peligro.
Grietas en paredes o terrenos, desprendimientos pequeños, árboles inclinados y ruidos inusuales pueden anticipar movimientos de tierra y deben ser reportados inmediatamente a Copeco o a las autoridades municipales.
El viceministro recordó que durante la temporada lluviosa el suelo absorbe grandes cantidades de agua hasta perder estabilidad, una condición que incrementa el riesgo de deslizamientos y derrumbes.
Mientras continúan las labores de rescate y evaluación, Copeco reiteró el llamado a respetar el cierre del área afectada, evitar desplazamientos innecesarios por el Anillo Periférico y seguir únicamente las instrucciones oficiales.













