Tegucigalpa, Honduras. – El calor aprieta y las autoridades hacen un llamado urgente a la población. Juan José Reyes, jefe de Alerta Temprana de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias (Copeco), informó que Honduras enfrenta una temporada de altas temperaturas y pidió a la ciudadanía tomar medidas preventivas para evitar golpes de calor.
Los números no mienten: este jueves se registraron temperaturas de hasta 38 grados centígrados en la zona sur del país. Pero la cifra real se siente más intensa, ya que la sensación térmica es aún mayor debido a las condiciones climáticas que atraviesa la región. Un panorama que requiere atención y cuidado.
Ante este escenario, el funcionario compartió recomendaciones sencillas pero vitales. La primera es mantenerse hidratado constantemente, algo que muchos descuidan cuando el calor se vuelve intenso. También recomendó usar ropa clara y ligera, que permite que el cuerpo respire mejor, y evitar permanecer por largos periodos bajo el sol, especialmente en las horas pico.
Pero hay una advertencia que no puede pasar desapercibida. Reyes pidió a la ciudadanía no dejar a niños dentro de vehículos estacionados, ya que las temperaturas pueden elevarse rápidamente y poner en riesgo la vida. Un detalle que parece obvio, pero que ha cobrado vidas en otros países y que vale la pena recordar.
El representante de Copeco advirtió que este patrón de calor intenso podría repetirse durante los próximos meses. Por eso insistió en que las medidas preventivas deben aplicarse de forma permanente, no solo cuando se siente el calor más fuerte. La constancia es clave para proteger la salud.
Finalmente, exhortó a la población a seguir todas las recomendaciones emitidas por las autoridades para prevenir emergencias y proteger la vida. El mensaje es claro: el calor no es un juego y requiere que todos pongamos de nuestra parte.
Mientras las altas temperaturas continúan, la invitación es a cuidarse entre todos. Un vaso de agua, una camiseta clara y evitar el sol en horas críticas pueden marcar la diferencia entre un día normal y una emergencia médica. La prevención está en manos de cada ciudadano.


