Tegucigalpa, Honduras. – La decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de abrir una audiencia temática sobre la autonomía judicial en Honduras desató cuestionamientos de Cossette López, consejera del CNE con licencia y actual embajadora hondureña ante la OEA.
López acusó al organismo de aplicar un doble rasero, al señalar que hoy atiende una carta presentada por organizaciones de sociedad civil, pero en plena crisis electoral de 2025 no respondió con la misma urgencia a solicitudes de protección presentadas por personas directamente afectadas.
La exfuncionaria aseguró que ella misma pidió medidas cautelares y remitió un informe de 400 páginas sobre presuntos ataques sistemáticos contra la autonomía institucional, sin obtener respuesta favorable.
También afirmó que magistrados del Tribunal de Justicia Electoral (TJE) enfrentaron situaciones similares.
“Me parece curioso que con una simple carta sí abra una audiencia temática”, cuestionó.
Según López, la CIDH citó recomendaciones del caso Gutiérrez Navas, pero omitió actuar cuando, a su juicio, esas mismas recomendaciones fueron vulneradas durante el gobierno anterior.
La embajadora sostuvo que jueces, magistrados electorales y consejeras del CNE sufrieron ataques a su autonomía durante el ciclo electoral hondureño.
Afirmó además que las resoluciones emitidas por magistrados del TJE en el ejercicio de sus funciones fueron utilizadas en su contra.
López aclaró que la audiencia abierta por la CIDH no corresponde a un caso individual, sino a una revisión temática sobre independencia judicial.
Sin embargo, insistió en que el organismo debe explicar por qué las denuncias presentadas durante la crisis electoral no generaron la misma alarma.
“A sus amigos sí les abrieron la puerta”, afirmó, al cuestionar quiénes promovieron la solicitud actual ante la Comisión.
Consultada sobre su nuevo papel diplomático ante la OEA, López dijo que actuará con respeto a los espacios institucionales, pero aseguró que seguirá defendiendo “la verdad” donde se encuentre.
También afirmó contar con documentos y testimonios sobre omisiones de instancias de derechos humanos ante denuncias presentadas contra representantes del gobierno anterior.
La embajadora sostuvo que la CIDH debe reevaluar sus criterios de intervención y que Honduras aún tiene pendiente garantizar que no se repitan hechos similares.
Su reclamo añade tensión al debate sobre la supervisión internacional de la independencia judicial y electoral en Honduras, especialmente después de un ciclo político marcado por denuncias de vulneración institucional.












