Tegucigalpa.- La consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López-Osorio, acusó directamente a su colega Marlon Ochoa de orquestar ataques difamatorios y violatorios de derechos humanos contra ella, escalando a amenazas mortales con el objetivo de controlar el órgano electoral.
En un mensaje publicado en redes sociales que generó alto engagement con más de 1,200 likes, López-Osorio denunció un «peligro inminente» y responsabilizó a Ochoa de las agresiones que ha sufrido en las últimas semanas.
Conflicto por licitaciones electorales
El enfrentamiento entre ambos consejeros surge de disputas por licitaciones electorales, como la conectividad satelital a Smartmatic, que López rechaza por un presunto sobreprecio de 67 millones de lempiras y presunta corrupción.
La tensión se agravó tras la divulgación de audios filtrados que revelan planes de manipulación mutua, con Ochoa denunciándola ante el Ministerio Público.
Ochoa presentó una recusación formal contra López solicitando apartarla de toda deliberación relacionada con la declaratoria de las elecciones del 30 de noviembre, así como de los acuerdos sobre transporte, conectividad satelital, observación electoral, transmisión de resultados preliminares y escrutinio general.
Por su parte, López solicitó abstenerse de participar en el proceso de licitación del servicio de transporte electoral, argumentando que ha sido objeto de «ataques sistemáticos, campañas de desprestigio, presiones psicológicas, filtraciones maliciosas y acciones judiciales» por parte de Ochoa y de la Presidencia de la República.
Erosión de la transparencia electoral
Con los comicios generales del 30 de noviembre, esta tensión expone divisiones profundas en el CNE que podrían erosionar la transparencia del proceso electoral.
Las acusaciones recíprocas entre los consejeros han generado incertidumbre sobre la capacidad del órgano electoral para garantizar elecciones limpias y democráticas.
El conflicto interno del CNE se suma a la crisis institucional que vive Honduras, donde el oficialismo exige la renuncia de Cossette López y ha convocado a una movilización «sin retorno» hacia Tegucigalpa a partir del 9 de noviembre, mientras la oposición defiende la independencia del órgano electoral y rechaza las presiones sobre la consejera, a 27 días de las elecciones generales.




