Tegucigalpa – La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Cossette López, aclaró este miércoles que un consejero suplente no puede cubrir la ausencia de Ana Paola Hall tras su decisión de poner el cargo a disposición, explicando que según el artículo 26 de la Ley Electoral, las ausencias definitivas requieren que el Congreso Nacional designe un nuevo consejero propietario.
«Las ausencias definitivas deben cubrirse por un nuevo propietario que debe ser nombrado por el Congreso Nacional, supone algunos impasses en términos de tiempo», argumentó López durante declaraciones brindadas a periodistas, estableciendo el procedimiento legal que deberá seguirse para resolver la crisis institucional que enfrenta el CNE.
La funcionaria explicó que Hall debe enviar formalmente su renuncia a la secretaría del Congreso Nacional para que sea sometida a votación por los diputados, y solo si es aceptada, se procederá a elegir un sustituto. Mientras tanto, Hall permanece técnicamente como consejera del CNE hasta que el Congreso tome una decisión definitiva sobre su solicitud.
López reiteró su posición de que la crisis actual del CNE es responsabilidad directa del consejero Marlon Ochoa y del Partido Libertad y Refundación. La presidenta del organismo electoral admitió que el proceso democrático está en peligro debido a esta situación, pero mantuvo su compromiso de gestionar el sustituto de Hall y garantizó categóricamente que habrá elecciones en noviembre.
«La tormenta pasará y habrá elecciones», declaró López con determinación, afirmando que ella se mantendrá en su cargo como consejera del CNE y que debe actuar con serenidad ante esta compleja situación. La funcionaria reveló que Hall no le manifestó previamente sus intenciones de abandonar el cargo, reconociendo que se trata de decisiones personales de cada funcionario.
Respecto a la rotación en la presidencia del órgano electoral que correspondía asumir a Hall próximamente, López señaló que representa un reto adicional porque se debe considerar quién será el nuevo consejero propietario y todos los matices que esto implica para el funcionamiento futuro del organismo.
La presidenta del CNE recordó que siempre han existido situaciones de decisiones dos contra uno en el órgano electoral, mencionando varios episodios del pasado donde ella estuvo en minoría, pero que siempre respetó las decisiones tomadas y no actuó con caprichos personales o políticos.
López hizo un llamado público a los políticos, medios de comunicación y tomadores de decisiones para que mantengan serenidad en esta situación compleja, pidiendo madurez, entendimiento y un diálogo respetuoso que permita superar la crisis. La funcionaria enfatizó que existe una agenda amplia de temas pendientes y que es fundamental sacar el proceso electoral de la situación confusa actual.
En cuanto al sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares, López aclaró que no es definitivo y que su objetivo principal es realizar proclamas tempranas el día de los comicios generales. Esta aclaración busca reducir la tensión sobre la controversia técnica que ha paralizado las decisiones del CNE durante meses.
La presidenta consideró curiosa la postura actual de Hall sobre la legalidad del quórum, recordando que en el pasado ella misma presidió sesiones del pleno con solo dos consejeros presentes. Esta observación sugiere que los argumentos legales pueden variar según las circunstancias políticas y las presiones del momento.
López dirigió críticas específicas hacia Ochoa, acusándolo de solo querer sentirse cómodo mientras mantiene incómodos a los demás miembros del pleno del CNE. Esta declaración refleja la frustración acumulada por las ausencias sistemáticas del consejero de Libre que han paralizado el funcionamiento del organismo.
«Yo me siento muy tranquila y serena, sé que estoy actuando con base a la ley, sé que hay gente que reconoce el esfuerzo, la tormenta va a pasar y elecciones tenemos que tener, nuestra democracia no se va a perder por esto», concluyó López, transmitiendo un mensaje de confianza y determinación para superar la crisis actual.
Las declaraciones de López buscan proyectar estabilidad institucional en un momento donde la renuncia de Hall ha profundizado la crisis del CNE a menos de cinco meses de las elecciones generales. Su insistencia en que habrá elecciones refleja el compromiso de mantener activo el cronograma electoral pese a los obstáculos políticos y legales que enfrenta el organismo.
La situación plantea nuevos desafíos para el Congreso Nacional, que deberá actuar rápidamente para nombrar un sustituto de Hall si acepta su renuncia, considerando que los plazos electorales no permiten dilaciones prolongadas en la toma de decisiones cruciales para las elecciones de noviembre.





