Tegucigalpa, Honduras. – En medio de un panorama marcado por la incertidumbre legal y los ataques personales, la consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, ha dejado claro que el organismo sigue en marcha, aunque reconoció que navegan entre «retos diferenciados».
La funcionaria explicó que la institución enfrenta una nueva parálisis institucional provocada por la falta de un consejero propietario y contradicciones en las leyes vigentes, una situación que ha puesto a prueba la operatividad del ente encargado de velar por la voluntad popular.
El nudo del problema reside en que la Ley Electoral solo permite integrar suplentes ante ausencias permanentes, dejando un vacío para las temporales. Sin embargo, López recordó que la Ley General de Administración Pública ofrece una salida: los órganos colegiados pueden sesionar por mayoría.
«En 2021, la entonces consejera Rixi Moncada participó bajo este mecanismo», señaló López, lamentando que posteriormente esa interpretación fuera revertida por intereses parciales cuando dejó de ser conveniente para ciertos sectores políticos.
Más allá de los tecnicismos, la consejera expresó su asombro por la alta cantidad de postulantes para las nuevas autoridades electorales, pero lanzó una advertencia sombría: en el contexto actual, ocupar este cargo es una «actividad bastante peligrosa».
Para López, los ataques coordinados contra la democracia no son exclusivos de Honduras, sino una tendencia regional que busca debilitar las instituciones. En este sentido, hizo un llamado al Congreso Nacional para que los acuerdos y reformas electorales se basen en la idoneidad de los candidatos y no en los intereses políticos de turno.
En el plano personal, López se mostró inquebrantable frente a las campañas de difamación y discursos de odio que ha denunciado en su contra. Aseguró que llevará las querellas y acciones legales «hasta el final», pues considera que estos ataques no son solo contra ella, sino una amenaza que podría repetirse contra cualquier defensor de la democracia. «No voy a abandonar esta lucha», sentenció, reafirmando su compromiso de no ceder ante las presiones que buscan desestabilizar la institucionalidad del país.






