Washington D.C. / Tegucigalpa.- A solo cinco días de que expire el Estatus de Protección Temporal (TPS) para Honduras, el presidente de la Fundación 15 de Septiembre, Juan Flores, lanzó una severa advertencia y responsabilizó directamente al gobierno de la presidenta Xiomara Castro por lo que calificó como «la mayor crisis migratoria» que enfrentarán los hondureños.
«Sí, la verdad es que es lamentable. Estamos a cinco días de tener la mayor crisis migratoria. Finaliza el TPS y quedan expuestos el próximo lunes 8 de septiembre a una deportación masiva 55,000 beneficiarios«, declaró Flores.
El líder migrante subrayó que el impacto va más allá, afectando también a «60,000 niños ciudadanos americanos, hijos directos de los tepesianos», quienes podrían verse forzados a trasladarse a Honduras, un país que, según él, no les ofrece condiciones seguras.
Sin titubear, Flores apuntó a la administración actual como la culpable de la situación. «El gobierno de Honduras, lamentablemente, es el responsable directo de esta tragedia que estamos viviendo», sentenció.
«Política exterior equivocada»
Según Flores, la crisis es una consecuencia directa de la «política exterior equivocada» de la presidenta Castro, a quien acusó de «dejar abandonados a los migrantes» mientras prefería alinearse «incondicionalmente al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a los dictadores de América Latina». Ahora, afirmó, «paga las consecuencias».
Desde Washington D.C., Flores explicó que ha sostenido reuniones con congresistas demócratas y republicanos para exponer la gravedad del problema, una tarea que, según él, le ha tocado asumir ante la ausencia de un embajador y de autoridades que representen a los migrantes.
«Hemos expuesto la situación real que tienen estos niños que nacieron acá, que son expuestos a un peligro, a regresar a un país que ahora mismo está en conflicto», detalló.
Plan Dignidad como alternativa
Como una posible salida a largo plazo, Flores mencionó sus conversaciones con la congresista republicana María Elvira Salazar, quien, aunque preocupada por el tema, le sugirió buscar alternativas.
«Me dice que busquemos alternativas con el Plan Dignidad, que hagamos eco, que hagamos lobby para que más congresistas puedan votar por este proyecto», explicó Flores. Describió el «Plan Dignidad» como una especie de reforma migratoria o un «TPS para todos aquellos que no tienen documentos en Estados Unidos», presentándolo como una luz de esperanza ante la inminente crisis.


