Tegucigalpa, Honduras. – El manejo de la deuda pública y el futuro financiero de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) volvieron a encender las críticas del expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Dante Mossi, quien cuestionó la falta de una comunicación oficial clara por parte del gabinete económico del Gobierno hondureño.
Mossi señaló que no ha escuchado una sola explicación concreta sobre cómo se enfrentarán los compromisos financieros acumulados por la estatal eléctrica ni qué ocurrirá con las obras públicas que, según dijo, permanecen paralizadas.
El exfuncionario afirmó que Honduras mantiene niveles de deuda todavía razonables y pagables, de acuerdo con el análisis de sostenibilidad incluido en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Sin embargo, advirtió que existen obligaciones que crecen de forma descontrolada, especialmente en el caso de la ENEE.
“Solamente a los generadores eléctricos se les debe 1 mil millones de dólares y a los generadores de deuda se les debe un bono de 700 millones de dólares para enero del próximo año”, describió.
Ante ese panorama, Mossi consideró urgente que el ministro de Finanzas, Emilio Hernández, empiece a explicar cómo financiará esa carga.
A su criterio, una opción sería recurrir a deuda multilateral y dejar de “bicicletear” el bono que, según recordó, viene desde la administración de Porfirio Lobo Sosa.
El expresidente del BCIE propuso pagar esa deuda y convertirla en deuda de largo plazo concesional con un organismo financiero internacional, como el propio BCIE o la CAF.
Mossi también cuestionó que el Gobierno no haya presentado una estrategia clara para mitigar la alta mora pública del país.
Según dijo, además del problema energético, Honduras enfrenta cerca de 3 mil millones de dólares en deuda asociada a obras paralizadas, entre ellas carreteras, represas y hospitales.
El exfuncionario criticó la ausencia de comunicación oficial sobre el estado real de esos proyectos.
Sugirió incluso invitar a los medios de comunicación a realizar giras para verificar si los hospitales en construcción están paralizados o en qué condiciones se encuentran.
“Vemos los indicadores financieros y nos damos cuenta que el BCIE no ha desembolsado nada este año, eso es preocupante”, señaló.
Para Mossi, la falta de desembolsos refleja una inversión pública paralizada y un vacío de explicaciones sobre cómo el Gobierno planea responder a los retos financieros que ya tiene enfrente.
A su juicio, el país necesita claridad, financiamiento ordenado y una estrategia pública para evitar que las deudas de corto plazo sigan acumulándose sin una solución estructural.












