Tegucigalpa, Honduras. – Tras recuperar fuerza legal con un fallo favorable de la Corte de Apelaciones, el empresario David Antonio Kattán aseguró que el proceso en su contra por un supuesto complot terrorista contra el expresidente Manuel Zelaya Rosales fue un “montaje” construido para desviar la atención pública en un momento de alta presión política.
Kattán fue uno de los ciudadanos procesados dentro del caso en el que el Ministerio Público sostuvo que existía un presunto plan criminal contra el exmandatario y coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre). Sin embargo, la Corte de Apelaciones revocó de forma unánime el auto de formal procesamiento, al considerar que no existían elementos suficientes para sostener la acusación.
El empresario afirmó que él y los demás señalados fueron utilizados como “chivos expiatorios” para neutralizar el impacto de cuestionamientos internacionales contra Honduras, especialmente después de señalamientos realizados desde Estados Unidos sobre la presencia del narcotráfico y el ingreso de avionetas cargadas de droga procedentes de Venezuela.
Según Kattán, las capturas ocurrieron en ese contexto y no respondieron a una investigación sólida, sino a una maniobra política.
A su criterio, el expediente carecía de fundamentos legales desde el inicio y fue presentado ante la opinión pública como un caso de alto impacto, aunque sin pruebas capaces de demostrar la existencia de una estructura criminal o un plan real para atentar contra Zelaya Rosales.
Kattán calificó el proceso como un “show mal montado” y sostuvo que la estrategia no logró convencer a la ciudadanía, sino que terminó generando rechazo por la forma en que se manejó el caso.
El empresario también recordó que permaneció recluido en el centro penal de Támara, experiencia que, según denunció, formó parte de una acusación injusta que afectó su libertad y su reputación.
La resolución de la Corte de Apelaciones dejó sin efecto el procesamiento y ordenó al juzgado correspondiente dictar el sobreseimiento definitivo a favor de los imputados.
Con ese fallo, el caso cambia de rumbo y abre nuevos cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades que impulsaron la acusación, así como sobre el uso de procesos penales en escenarios de confrontación política.
Kattán insistió en que el tiempo terminó desmontando la versión inicial del Ministerio Público y que la decisión judicial confirma que no existían pruebas para sostener el supuesto complot.












