Tegucigalpa, Honduras. – El fenómeno climático El Niño comienza a proyectar un impacto directo sobre la seguridad alimentaria y el bolsillo de los hondureños, debido a la posible escasez de productos agrícolas y el aumento de precios en los próximos meses.
El presidente de la Iniciativa Ciudadana por la Defensa de la Comida (Defco), Adalid Irías, advirtió este viernes que los efectos de la sequía podrían reducir la producción nacional de alimentos y provocar un encarecimiento de productos básicos.
Según Irías, ya han sostenido conversaciones con varios productores, quienes estiman que este año no se alcanzarán las previsiones de cosecha debido a la falta de lluvias.
El defensor de los derechos de los consumidores señaló que, si la producción nacional disminuye, Honduras tendrá que recurrir a la importación de alimentos que normalmente se cultivan en el país.
Entre esos productos mencionó granos básicos y legumbres, rubros esenciales en la dieta de los hogares hondureños.
A criterio de Irías, una menor oferta en el mercado derivará inevitablemente en precios más altos.
Al escasear los productos, “obviamente” los precios se van a disparar, afirmó.
La preocupación surge en un contexto marcado por la presencia del fenómeno El Niño, declarado oficialmente el pasado 11 de junio, y que, según los pronósticos, se extenderá hasta inicios del próximo año con una intensidad significativa.
En Honduras, este fenómeno provocará una canícula más prolongada de lo habitual y un déficit de lluvias de hasta 40 %, afectando principalmente a las comunidades del Corredor Seco.
Ese escenario representa un golpe para productores agrícolas que dependen de las lluvias para sostener cultivos de subsistencia y producción comercial.
Irías advirtió que el país podría enfrentar un doble efecto: menos producción interna y mayor presión sobre los precios al consumidor.
Además, el fenómeno favorecerá una mayor actividad ciclónica en el océano Pacífico, cerca de la costa de Centroamérica, mientras que en el Atlántico se prevé una temporada menos activa.
El fenómeno El Niño (ENOS) es un patrón climático natural caracterizado por el calentamiento inusual de las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial.
En términos prácticos para Honduras, su impacto se traduce en temperaturas más altas, sequía prolongada y mayor vulnerabilidad para la producción agrícola.
Para Defco, el riesgo no se limita al campo.
La reducción de cosechas puede trasladarse rápidamente a los mercados, afectar la disponibilidad de alimentos y profundizar las dificultades económicas de las familias, especialmente aquellas que destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de comida.
Irías llamó la atención sobre la necesidad de anticipar medidas frente a un escenario que podría comprometer tanto la producción nacional como el acceso de los consumidores a alimentos básicos a precios razonables.












