Roatán, Honduras. – La investigación contra Delta Teams incorpora uno de los elementos más sensibles del expediente: los presuntos vínculos de la estructura con miembros de la Policía Nacional y personas relacionadas con el sistema judicial en Roatán, Islas de la Bahía.
De acuerdo con el Ministerio Público, algunos de los delitos atribuidos a la presunta red habrían sido cometidos con apoyo de policías y mediante el asesoramiento de un juez de Paz, lo que habría facilitado su operación durante varios años en la zona insular.
La Fiscalía sostiene que se habrían utilizado procesos ficticios y documentos falsificados para intimidar, presionar o amedrentar a otras personas. Además, el comunicado oficial del caso menciona directamente que un secretario del Juzgado de Paz de Roatán habría formado parte de la estructura.
Testimonios incorporados al expediente también hacen referencia a presuntos agentes policiales que, según esas declaraciones, habrían facilitado actividades relacionadas con la captación, abuso y posible venta de víctimas, además de acciones vinculadas al encubrimiento y manipulación de expedientes.
Para el Ministerio Público, esta supuesta capacidad de utilizar herramientas del sistema judicial es uno de los factores que distingue el caso de una estructura criminal común.
De comprobarse en juicio, ese mecanismo podría explicar cómo una red señalada por delitos graves logró desenvolverse durante años en una isla relativamente pequeña sin ser desarticulada antes.
El expediente también está estrechamente ligado a la desaparición de Angie Samantha Peña, ocurrida el 1 de enero de 2022, después de que saliera en una moto acuática desde West Bay.
Las investigaciones relacionadas con Gary Lee Johnston abrieron nuevas líneas sobre la presunta estructura, luego de que las autoridades lo vincularan inicialmente con las pesquisas por la desaparición de la joven.
Según información divulgada antes del juicio, uno de los testigos protegidos señaló a Harold Joseph Green Jr. como presunto líder de la organización y describió actividades relacionadas con explotación sexual de mujeres y menores en Roatán.
Otro nombre clave dentro del expediente fue Dereck Isaac McNeil James, exsecretario judicial en Roatán y testigo protegido del proceso, quien antes de morir dejó grabaciones en las que aseguró conocer a integrantes de Delta Teams y afirmó haber visto a Angie Peña.
McNeil fue asesinado el 17 de agosto de 2026 en Roatán. No obstante, la Policía Nacional informó el 4 de septiembre que, con los elementos reunidos hasta ahora, descarta que el crimen esté relacionado con su condición de testigo en el caso Angie Peña y sostiene que la investigación apunta hacia otro móvil.
El juicio contra los cuatro procesados inició el 7 de septiembre de 2026, pero se desarrolla bajo secretividad, por decisión de la Sala Primera de Jurisdicción Nacional. Esto impide el acceso directo de medios de comunicación y personas ajenas al proceso durante la presentación de pruebas.
Será en esa etapa donde la Fiscalía deberá sostener sus señalamientos y el tribunal valorar si las pruebas confirman o no la existencia de una estructura criminal con vínculos dentro de instituciones encargadas precisamente de garantizar seguridad y justicia.













