Tegucigalpa, Honduras – La designada presidencial, María Antonieta Mejía, reveló este jueves que la nueva administración ha detectado “hallazgos graves” en el manejo de las finanzas públicas durante los últimos días del gobierno de Xiomara Castro, entre ellos doble plaza laboral, aumentos salariales injustificados y pagos irregulares de indemnizaciones.
Como ejemplo emblemático, citó el caso de la exministra de Salud, Carla Paredes, quien, según documentos oficiales, fue nombrada como “Médico General de Guardia” en el Hospital San Lorenzo, departamento de Valle, mediante el Acuerdo 7654-2025 del 9 de septiembre de 2025 —mientras aún ejercía como titular de la Secretaría de Salud y presidenta de la junta interventora del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
El acuerdo, emitido por la Administración Nacional de Servicio Civil (ANSCL), le asignó un salario mensual de 105,201 lempiras con 92 centavos, superior incluso al que percibía en su cargo ministerial, donde ya devengaba más de 100,000 lempiras.
Este nombramiento —realizado antes de su renuncia anticipada en diciembre de 2025— constituiría una doble percepción de ingresos del Estado, al mantener simultáneamente un alto cargo político y una plaza técnica en el sistema de salud pública.
Mejía calificó estas prácticas como “abusos flagrantes” y anunció que el gobierno de Nasry Asfura revisará todos los nombramientos y pagos realizados entre noviembre de 2025 y enero de 2026 para “depurar responsabilidades y recuperar recursos malversados”.
“En solo cuatro días de gestión hemos encontrado irregularidades que reflejan una cultura de privilegios y opacidad en el uso del erario”, afirmó la vicepresidenta, al insistir en que se aplicará “mano dura contra la corrupción, sin distingos políticos”.
El caso de Paredes se suma a otras denuncias sobre “autopromociones” y “salidas doradas” de altos funcionarios del régimen saliente, en medio de una transición que prometió transparencia y austeridad republicana.


