San Pedro Sula, Honduras. – La llegada de 45 hondureños deportados desde Estados Unidos volvió a reflejar este jueves la presión migratoria que enfrenta el país, en un año en el que los retornos por vía aérea ya suman 29,289 compatriotas.
El grupo arribó al aeropuerto Ramón Villeda Morales, procedente de El Paso, Texas, y posteriormente recibió atención en el Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR), donde las autoridades mantienen activados los protocolos de asistencia para quienes regresan al territorio nacional.
El nuevo vuelo se registra en un contexto de mayor endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses y de preocupación entre la comunidad hondureña en Estados Unidos, especialmente por las decisiones vinculadas al Estatus de Protección Temporal (TPS).
De acuerdo con datos manejados por el CAMR, Honduras registra un promedio mensual cercano a 3,661 deportaciones aéreas desde Estados Unidos. Si esa tendencia se mantiene, el país podría cerrar 2026 con entre 44,000 y 45,000 hondureños retornados por esta vía.
Las autoridades del centro indicaron que los vuelos de deportación continuarán durante los próximos días, con programaciones que podrían incluir uno o hasta dos vuelos diarios, dependiendo de las operaciones migratorias en territorio estadounidense.
El flujo de retornados también coincide con un incremento de detenciones realizadas por la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que según los datos citados en el reporte efectuó cerca de 50,000 detenciones durante julio.
Mientras tanto, los centros de atención en Honduras se preparan para recibir a más compatriotas y brindarles orientación, asistencia básica y acompañamiento tras su retorno, en medio de un escenario marcado por mayor incertidumbre migratoria y posibles nuevos regresos al país.












