Tegucigalpa. – La frustración y la impotencia se han apoderado de los derechohabientes del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), quienes este jueves denunciaron públicamente las esperas inhumanas a las que son sometidos para obtener una cita médica.
La situación ha llegado a un punto crítico: muchas citas se programan para finales de 2025, y en algunas especialidades, la espera se extiende hasta 2026.
Los testimonios de los pacientes reflejan un sistema al borde del colapso. Una derechohabiente relató que lleva varios días intentando, sin éxito, conseguir una cita con un neumólogo. “No hay citas, lo único que uno logra es un cupo perdido para volver a intentar. Es desesperante”, manifestó.
Otro paciente, que necesitaba atención urológica, se encontró con la misma barrera. A pesar de haber pagado exámenes en una clínica privada para agilizar el proceso, en la ventanilla del IHSS le informaron que no había citas disponibles y que debía regresar la próxima semana para «probar suerte» nuevamente.
La crisis se extiende a múltiples áreas, incluyendo cardiología y otras especialidades de alta demanda. “La atención es cada vez más precaria. A uno le puede llegar primero la muerte que una cita. No es justo, pagamos mes a mes, pero la calidad del servicio se deteriora”, expresó con indignación otro afiliado.
Fuga de especialistas agrava la crisis
A la abrumadora demanda y la falta de cupos se suma un problema estructural: la escasez de médicos subespecialistas.
El presidente de la Asociación de Médicos del IHSS, Ricardo Rodas, advirtió recientemente que la situación se está agravando debido a que varios profesionales han presentado su renuncia por la falta de pago de sus salarios. Esta fuga de talento deja a los pacientes con aún menos opciones de atención.
Ante este panorama desolador, los usuarios exigen una intervención inmediata y contundente por parte de las autoridades del IHSS y del Gobierno. Consideran inhumano y una violación a sus derechos que miles de hondureños, que cotizan mensualmente, deban enfrentar esperas de meses e incluso años para recibir la atención médica por la que pagan.



