Tegucigalpa, Honduras. – Un electroencefalograma valorado en aproximadamente 60,000 dólares, adquirido para fortalecer la atención de recién nacidos, fue sustraído del Hospital Escuela, confirmó el director del centro asistencial, Darío Zúñiga.
El equipo formaba parte de la nueva dotación destinada a las áreas de neonatología ubicadas en el quinto y sexto piso, espacios que fueron completamente remodelados con el propósito de mejorar y personalizar la atención de los pacientes recién nacidos.
Zúñiga explicó que durante junio y julio comenzó la instalación de equipos que permanecían almacenados en bodegas de la Secretaría de Salud. Incluso estaba previsto comenzar la capacitación del personal antes de poner en funcionamiento el quinto piso.
Sin embargo, una revisión realizada durante los últimos días reveló que varias cajas habían sido abiertas. Al verificar su contenido, las autoridades constataron que el electroencefalograma ya no se encontraba en el lugar.
El Hospital Escuela presentó una denuncia ante el Ministerio Público y la Policía Nacional, instituciones que deberán investigar cómo fue retirado el aparato y establecer las responsabilidades correspondientes.
Zúñiga calificó lo sucedido como una situación “bastante penosa” y reconoció que uno de los problemas que enfrenta actualmente el principal hospital público del país es la precariedad de sus mecanismos de seguridad.
Según explicó, las instalaciones cuentan con siete portones o puntos de acceso, pero la reducción del personal encargado de la vigilancia dificulta mantenerlos resguardados simultáneamente.
El director agregó que durante el gobierno anterior se eliminó de la estructura presupuestaria de la Secretaría de Salud el renglón destinado a seguridad, situación que, según señaló, impide contratar actualmente a una empresa privada especializada para custodiar el hospital.
“Tenemos un personal que no está entrenado como realmente se pide en una empresa de seguridad”, manifestó Zúñiga, quien consideró que lo ocurrido obliga a revisar y reforzar los controles de vigilancia.
El presidente del sindicato del Hospital Escuela, Mauricio Corrales, expresó también su preocupación y aseguró que la pérdida del electroencefalograma se suma a otros incidentes que, según sostuvo, ocurren con frecuencia dentro y en los alrededores del centro asistencial.
Corrales planteó que podría existir una situación organizada tanto interna como externamente, aunque corresponderá a la investigación determinar las circunstancias y eventuales responsabilidades detrás del robo.
El dirigente sindical recordó además que han solicitado públicamente al alcalde capitalino fortalecer la seguridad municipal en el perímetro del Hospital Escuela.
También cuestionó que el centro asistencial no disponga de una empresa especializada para estas funciones. Corrales afirmó que personal vinculado a colectivos de Libertad y Refundación (Libre) recibió capacitación desde 2024 para realizar labores de seguridad dentro del hospital.
Ante las deficiencias denunciadas, el sindicato propone que la vigilancia quede en manos de personal especializado, acompañada de un fortalecimiento del sistema de cámaras y mayores controles en los diferentes accesos.
Las autoridades esperan ahora que la investigación permita determinar cómo salió del Hospital Escuela un aparato valorado en unos $60,000, precisamente cuando estaba próximo a ponerse al servicio de la atención de los recién nacidos.













