San José, Costa Rica. – Las autoridades de Costa Rica detuvieron este miércoles al empresario Wilder Eusse Osorio, presidente del club Liberia de la primera división del fútbol costarricense, quien es requerido en extradición por Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico.
Eusse, colombiano naturalizado costarricense y conocido con los alias de “El Soldado” y “El Tío”, fue capturado en San José luego de que las autoridades costarricenses recibieran una solicitud formal de extradición.
El Ministerio Público de Costa Rica informó que el empresario es acusado por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Texas por delitos relacionados con narcotráfico.
“La acusación le atribuye dos delitos de conspiración para fabricar y distribuir cocaína, con la intención de introducirla ilegalmente en territorio estadounidense. Como parte de ese proceso, el 10 de junio de 2026 dicho tribunal emitió una orden de arresto en su contra”, detalló la Fiscalía costarricense.
El fiscal general de Costa Rica, Carlo Díaz, explicó que a Eusse se le imputan delitos de narcotráfico internacional de cocaína desde Ecuador y Colombia hacia Estados Unidos, presuntamente mediante rutas marítimas, terrestres y aéreas.
Por su parte, el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) señaló que Eusse es presidente del club de fútbol Liberia y que, además, posee varias estaciones de servicio dedicadas a la venta de combustibles.
Las autoridades indicaron que la investigación cuenta con participación de la agencia antidrogas estadounidense DEA, aunque aclararon que los detalles del caso no pueden ser divulgados en profundidad por tratarse de un proceso en curso.
Eusse presidía el club Liberia, con sede en la provincia de Guanacaste, desde 2020. Tras su detención, permanecerá bajo custodia mientras avanza el trámite de extradición solicitado por Estados Unidos.
La captura ocurre en un contexto marcado por la reciente reforma constitucional que entró en vigencia en Costa Rica en mayo de 2025, la cual permite la extradición de nacionales, pero únicamente por delitos de narcotráfico y terrorismo.
Desde la entrada en vigor de esa reforma, Costa Rica ha extraditado a tres presuntos narcotraficantes: el exministro de Seguridad, exmagistrado y exdirector de Inteligencia Celso Gamboa; su supuesto socio Edwin López, alias “Pecho de rata”; y José Johnny Angulo, alias “John Cadenas”, entregado a las autoridades de Italia.
Además, alrededor de una veintena de costarricenses y naturalizados permanecen detenidos a la espera de que se tramiten sus procesos de extradición por narcotráfico, principalmente hacia Estados Unidos.
Costa Rica, país sin Ejército desde 1948 y ubicado en una posición estratégica dentro de las rutas internacionales de droga, enfrenta un aumento de la presión del narcotráfico, considerado actualmente por sus autoridades como el principal problema de seguridad.
Según las autoridades costarricenses, el país se ha convertido en un centro logístico donde estructuras criminales reciben y almacenan droga procedente de Suramérica, para luego enviarla hacia Estados Unidos y Europa, principalmente mediante contenedores.
En los últimos años, Costa Rica ha intensificado su cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad y lucha antidrogas.
En marzo pasado, el país se sumó a la iniciativa regional del presidente estadounidense Donald Trump, denominada “Escudo de las Américas”, orientada a combatir a los carteles de la droga.













