Caracas, Venezuela – Varias detonaciones y explosiones acompañadas del sobrevuelo insistente de aviones sacudieron la madrugada de este sábado en Caracas, generando alarma entre la población y especulación sobre una posible operación militar, en medio de crecientes tensiones con el gobierno de Estados Unidos.
Testigos reportaron explosiones en puntos estratégicos de la capital, incluidos el Fuerte Tiuna —principal complejo militar del país, ubicado al oeste de la ciudad— y la base aérea de La Carlota. En videos difundidos en redes sociales se escucha a civiles gritar: “¡Fuerte Tiuna está explotando!”, mientras se observan destellos en el horizonte y aeronaves sobrevolando a baja altitud.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad venezolana ni estadounidense ha confirmado oficialmente un ataque, pero el contexto responde a una escalada retórica y operativa liderada por el presidente Donald Trump.
El pasado viernes, Trump anunció un ataque contra una “gran instalación” vinculada, según Washington, a una red de narcotráfico supuestamente dirigida por el gobierno de Nicolás Maduro. Aunque no especificó la ubicación, el lunes indicó que el blanco fue un muelle, sin precisar el país.
Ese mismo día, el New York Times reveló que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) llevó a cabo la semana pasada un ataque con drones contra una instalación portuaria en Venezuela, en una operación considerada inusual por su nivel de intervención directa.
Por su parte, el presidente Nicolás Maduro, en una entrevista el jueves, no confirmó ni desmintió el ataque, pero aseguró que el sistema defensivo venezolano “ha garantizado y garantizará la integridad territorial” del país.
La situación en Caracas ha generado incertidumbre y temor entre los ciudadanos, especialmente tras las repetidas amenazas de Trump durante su campaña de reelección, en la que acusó a Maduro de convertir a Venezuela en un “narcoestado” y prometió acciones contundentes, incluyendo la posibilidad de ataques terrestres.
Mientras tanto, el gobierno venezolano mantiene silencio oficial, y el Pentágono no ha emitido declaraciones. La comunidad internacional observa con atención un escenario que podría marcar un punto de inflexión en las relaciones entre ambos países.


