Tegucigalpa, Honduras. – Honduras conmemora este 10 de septiembre el Día del Niño en medio de una realidad que contrasta con la celebración: miles de menores crecen expuestos a pobreza, violencia, abuso sexual, exclusión educativa, trabajo infantil y falta de protección efectiva.
Organizaciones defensoras de derechos de la niñez advierten que más de 18 mil niños, niñas y adolescentes permanecen en situación de calle, mientras otros enfrentan riesgos de desaparición, explotación, reclutamiento por estructuras criminales y diferentes formas de violencia.
Para World Vision Honduras, la fecha debe servir no solo para celebrar, sino para evaluar si el país está garantizando realmente los derechos de la niñez.
La especialista nacional en protección de niñez y prevención de violencia, Lorengelin Roque, señaló que Honduras ha avanzado en el reconocimiento de derechos, creación de políticas públicas, instituciones y mecanismos de protección, pero todavía enfrenta grandes desafíos para convertir esos avances en cambios reales.
“El Día del Niño debería ser mucho más que una celebración. Debe ser una oportunidad para preguntarnos cómo estamos garantizando realmente los derechos de la niñez hondureña”, expresó Roque.
La especialista remarcó que el reto principal es pasar del reconocimiento legal al cumplimiento efectivo. A su criterio, no basta con decir que los niños tienen derechos si no cuentan con condiciones para ejercerlos, crecer protegidos, ser escuchados y participar en los espacios donde se toman decisiones que les afectan.
Roque también recordó que la protección de la niñez no depende únicamente del Estado. Señaló que padres, familias, comunidades, iglesias, escuelas y sociedad en general forman parte del Sistema de Garantía de Derechos y deben asumir responsabilidades concretas.
En la misma línea, la gerente nacional de Incidencia de World Vision Honduras, Eva Nazar, sostuvo que el país debe mirar con seriedad las condiciones en que crecen sus niños y niñas.
Nazar recordó que más de un tercio de la población hondureña es menor de 18 años y enfrenta distintas vulneraciones de derechos.
“Más que celebrar un Día del Niño, realmente debemos reafirmar nuestro compromiso de que cada niño y niña pueda crecer protegido, con acceso a educación, salud, alimentación y oportunidades para desarrollar plenamente su potencial”, manifestó.
La experta señaló que existe una brecha importante entre lo que establecen las leyes y la realidad que viven los menores en sus comunidades.
Entre los datos citados, indicó que el 63 % de los niños y niñas de uno a 14 años experimentaron castigo o violencia como forma de disciplina. Además, en 2024 se registraron más de 2 mil denuncias de delitos sexuales contra menores de edad.
Para World Vision, estas cifras demuestran que la protección infantil requiere inversión, políticas públicas efectivas y una respuesta social sostenida.
“La niñez ya no puede seguir esperando”, concluyó Nazar, al pedir que los niños y niñas sean colocados en el centro de las decisiones públicas y comunitarias.















