Tegucigalpa, Honduras. – El camino judicial para esclarecer la tragedia que sacudió a la comunidad de Rigores, en el municipio de Trujillo, ha tomado un nuevo giro. Las autoridades correspondientes ordenaron la detención judicial de Williams Noé Reyes Izaguirre, señalado como el segundo supuesto implicado en la masacre que dejó una profunda huella de dolor en el departamento de Colón.
La resolución se adoptó al término de la Audiencia de Declaración de Imputado. En este acto, la jueza de Letras Penal con Jurisdicción Nacional determinó que existen elementos y motivos suficientes para procesar al detenido por cargos de enorme gravedad: asesinato, tentativa acabada de asesinato y asociación para delinquir. Este estricto expediente se abrió en perjuicio directo de 19 personas, de otro ciudadano y de los derechos fundamentales de la sociedad hondureña.
Por instrucción del Juzgado Penal con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción, el procesado fue remitido de inmediato al Centro Penitenciario Nacional de Támara, lugar donde permanecerá recluido bajo la medida de prisión preventiva mientras avanzan las indagaciones sobre el caso.
El reloj de los tribunales corre rápido y la fecha clave ya está fijada en el calendario. Será este lunes 8 de junio de 2026, a las 9:00 de la mañana, cuando se desarrolle la Audiencia Inicial, un momento crucial en el que la judicatura decidirá si el proceso penal avanza de manera formal hacia las siguientes etapas de la justicia. Con este movimiento judicial, ya suman dos los sospechosos tras las rejas por este hecho violento que mantiene movilizadas a las autoridades competentes en sus labores de investigación.













