Tegucigalpa, Honduras. – La emergencia declarada para reducir la mora quirúrgica aún no logra revertir una de las fallas más críticas del sistema sanitario hondureño: tres de cada diez quirófanos públicos permanecen fuera de servicio.
Un informe reciente de la Asociación para una Sociedad Más Justa (ASJ) revela que, de 154 quirófanos existentes en la red pública, 46 están inhabilitados, lo que representa el 30 % del total.
Lejos de mejorar, la situación se ha deteriorado en comparación con el cierre del año anterior, pese a las medidas extraordinarias anunciadas para atender la crisis hospitalaria.
La directora de Salud de ASJ, Blanca Munguía, advirtió que los quirófanos son fundamentales para reducir la lista de pacientes pendientes de una intervención, pero actualmente no están funcionando al nivel que el país necesita.
“Estamos ante un problema grave. Los quirófanos son esenciales para reducir la mora quirúrgica, pero hoy no están funcionando como deberían”, expresó.
El informe señala causas estructurales que se repiten en la red pública: falta de personal médico especializado, escasez de insumos esenciales y equipos deteriorados o sin mantenimiento.
Esa combinación mantiene paralizada parte de la infraestructura más importante del sistema hospitalario y limita la capacidad de respuesta frente a pacientes que requieren cirugías.
La consecuencia directa es una lista de espera de al menos 10,948 pacientes, muchos de ellos con condiciones que pueden agravarse con el paso del tiempo.
ASJ advierte que la demora no solo representa una cifra administrativa, sino un riesgo real para la vida de personas cuyos diagnósticos pueden evolucionar hacia complicaciones graves o irreversibles.
Ante la falta de respuesta en el sistema público, algunos pacientes se ven obligados a buscar atención en el sector privado, donde una cirugía puede superar fácilmente los 45 mil lempiras.
Ese costo resulta inalcanzable para la mayoría de familias hondureñas, que en muchos casos terminan endeudándose, vendiendo bienes o renunciando a la atención médica.
Para ASJ, el hecho de que hoy existan más quirófanos inhabilitados que hace un año pone en duda la efectividad de las acciones ejecutadas bajo el decreto de emergencia.
La organización insistió en la urgencia de rehabilitar quirófanos, asegurar insumos, fortalecer el recurso humano y activar mecanismos reales para reducir la mora quirúrgica.
“Lo que está en juego es la vida de miles de hondureños. No hay margen para más retrasos”, concluyó Munguía.












