Tegucigalpa – La diputada del Partido Salvador de Honduras, Fátima Mena, ofreció una perspectiva crítica sobre la sorpresiva decisión de Ana Paola Hall de poner a disposición su cargo como consejera del CNE, calificando esta acción como una medida «más política que jurídica» que llega en el peor momento posible para la estabilidad electoral del país.
«No era el momento de abandonar el barco», afirmó categóricamente Mena, señalando que Honduras atraviesa actualmente uno de los momentos más críticos en la historia reciente del Consejo Nacional Electoral. La legisladora expresó profunda preocupación por las implicaciones que esta decisión podría tener para la integridad del proceso electoral a escasos cuatro meses y medio de las elecciones generales.
La diputada del PSH dirigió una advertencia específica sobre los riesgos que representa la salida de Hall para el manejo futuro del CNE. «Con esta renuncia se corre el riesgo de que en el Congreso Nacional se activen negociaciones perversas, oscuras y bajo la mesa» que no garanticen unas elecciones transparentes, advirtió Mena, sugiriendo que la crisis podría ser aprovechada por intereses políticos particulares.
Mena dejó entrever que la consejera liberal pudo haber sido víctima de presiones políticas de alto nivel que la llevaron a tomar esta decisión drástica. «Se puede inferir que han sido grandes las presiones que ella ha tenido y que siente la necesidad de poner a disposición su cargo. Pero esta es más una disposición política que jurídica», sostuvo la legisladora.
La diputada recordó los aspectos procedimentales que debe cumplir Hall si realmente desea formalizar su salida del CNE. Si la consejera genuinamente quiere dejar su cargo, debe hacerlo mediante una renuncia formal presentada ante el Congreso Nacional, explicó Mena, aunque reiteró que las circunstancias actuales hacen inadecuado abandonar la responsabilidad electoral.
A pesar de reconocer las dificultades que enfrenta el organismo electoral, Mena defendió la importancia fundamental del CNE para la democracia hondureña. «En medio de todas las dificultades y desafíos que enfrenta el CNE, esta institución sigue siendo la única capaz de garantizar que haya elecciones, y que en noviembre podamos tener una transición transparente y pacífica de gobierno», enfatizó.
La perspectiva de Mena refleja la preocupación de sectores políticos independientes que ven en la crisis del CNE una amenaza directa a la realización de elecciones creíbles en noviembre. Su crítica a la decisión de Hall como «política» sugiere que considera que factores ajenos a consideraciones técnicas o legales influyeron en la determinación de la consejera.
La diputada hizo un llamado urgente dirigido tanto a la clase política en general como específicamente a Ana Paola Hall para que reflexionen sobre las consecuencias de esta decisión en un momento tan delicado del proceso electoral. Su mensaje busca generar conciencia sobre la responsabilidad que tienen los funcionarios electorales en la preservación de la democracia.
«La demanda ciudadana es clara: que haya elecciones, y que se respete la voluntad popular sin manipulaciones de ningún sector», concluyó Mena, estableciendo como prioridad fundamental la realización de comicios transparentes que reflejen genuinamente la voluntad del pueblo hondureño.
Las declaraciones de la legisladora del PSH añaden una voz crítica adicional al debate sobre la crisis del CNE, proveniente de un partido minoritario que mantiene una posición independiente respecto a las principales fuerzas políticas involucradas en la controversia electoral.
La caracterización que hace Mena de la decisión como «más política que jurídica» sugiere que desde su perspectiva, los argumentos técnicos presentados por Hall sobre la legalidad del quórum fueron secundarios frente a consideraciones de naturaleza política que terminaron determinando su salida del organismo electoral.
El llamado de Mena a evitar «negociaciones oscuras» en el Congreso refleja el temor de que el proceso de selección del sustituto de Hall pueda estar influenciado por intereses partidarios que comprometan la independencia y credibilidad del CNE en el momento más crucial del ciclo electoral hondureño.













