Tegucigalpa, Honduras. – La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) analiza declarar alerta roja por sequía ante la caída sostenida de los niveles en los embalses que abastecen de agua a Tegucigalpa y Comayagüela.
El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos, Julio Quiñónez, informó que ya se sostienen conversaciones con el ministro de Copeco, Reinaldo Sánchez, y con el alcalde capitalino Juan Diego Zelaya, para evaluar la declaratoria y la posible ampliación de la emergencia hídrica vigente.
Según Quiñónez, los análisis climáticos muestran un panorama preocupante para la capital.
“El escenario es nada halagador”, advirtió, al explicar que las lluvias registradas en mayo y junio estuvieron entre 40 % y 46 % por debajo del promedio.
Ese déficit acumulado ha impactado directamente en las reservas de agua de los principales embalses.
Actualmente, Los Laureles se encuentra en 39.26 % de su capacidad, mientras La Concepción registra apenas 30.99 %.
Las autoridades señalan que estos niveles son similares a los reportados durante el fenómeno de El Niño en 1997, con una diferencia clave: hoy la capital tiene cerca de un millón de habitantes más, lo que aumenta la demanda del recurso.
Ante la crisis, la AMDC mantiene activo un plan de contingencia que incluye distribución mediante camiones cisterna, rehabilitación de pozos abandonados y mayor presión sobre las represas.
Desde el 1 de agosto, también se aplica un esquema de racionamiento más estricto, con suministro de agua cada nueve días en distintos sectores de la capital.
Quiñónez advirtió que los efectos de El Niño podrían extenderse hasta inicios del próximo año, dejando secuelas en la disponibilidad de agua.
Por ello, la municipalidad prepara una propuesta integral que será presentada en los próximos días, con medidas para enfrentar la crisis y posibles acciones bajo una declaratoria de alerta roja.
“Por los análisis que hemos hecho, entre el 22 y el 28 de agosto podríamos estar alcanzando los indicadores que obligarían a declarar alerta roja por sequía”, detalló.
Las autoridades insisten en que no se prevé un desabastecimiento total, pero sí una situación crítica que exige medidas urgentes para garantizar el suministro y reducir el impacto de la sequía sobre la población capitalina.












