Tegucigalpa, Honduras. – El precio del dólar volvió a acercarse a la barrera de los 27 lempiras, al ubicarse esta semana en 26.98 lempiras por unidad en su precio de venta, un movimiento que mantiene bajo atención a distintos sectores de la economía hondureña.
El avance de la divisa coincide con las estimaciones de analistas económicos, quienes habían advertido que el lempira podía depreciarse por encima de ese nivel.
La pérdida de valor de la moneda nacional genera preocupación principalmente por su impacto en los productos importados.
Una depreciación del lempira encarece las compras externas y puede trasladarse gradualmente a los precios que pagan los consumidores, generando nuevas presiones sobre la inflación.
El comportamiento del tipo de cambio también incide en los costos de insumos, materias primas, combustibles, alimentos y otros bienes que Honduras adquiere en el exterior.
Sin embargo, no todos los efectos son negativos. Para los exportadores hondureños, un dólar más caro puede representar una ventaja, ya que reciben más lempiras por sus ventas internacionales.
Esto puede mejorar su competitividad y hacer que algunos productos nacionales resulten más atractivos para compradores externos.
El Banco Central de Honduras (BCH) sostiene que el Tipo de Cambio de Referencia (TCR) refleja una depreciación moderada del lempira.
Según la autoridad monetaria, el comportamiento actual es menor al observado en otros períodos y ocurre en un contexto externo favorable para la economía hondureña.
Entre los factores que favorecen la disponibilidad de divisas, el BCH destaca las remesas familiares, las exportaciones de bienes y servicios y los desembolsos provenientes del exterior.
A estos elementos se suman medidas administrativas orientadas a facilitar un mejor acceso al mercado cambiario.
El movimiento del dólar continuará bajo observación por sus efectos sobre importaciones, exportaciones, precios internos y decisiones de inversión, producción y consumo en el país.













